Hacer que cada día cuente

Artículo original de Daniel Negreanu

He tenido un verano sensacional. No pude terminar en el primer puesto de ninguno de los 32 eventos que disputé pero conseguí 9 cajas por valor de más de 8,5 millones de dólares. En total, terminé en seis ocasiones dentro del Top'10. Además de eso he terminado el verano, por segundo año consecutivo, en la zona noble del trofeo a Jugador del Año de las WSOP. Actualmente estoy en cuarta posición, y esta es la tercera ocasión en mi carrera. Todavía hay 10 eventos que se disputarán en Australia y estoy confiado de que puedo conseguir los puntos necesarios para volver a conseguir este título una vez más.

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Entré en las WSOP 2014 con las ideas muy claras sobre lo que quería conseguir y muy confiado de que quería tener un gran verano. Lo único que hice diferente este año fue crear un cuaderno de bitácora en donde dejé plasmados mis pensamientos diarios. Y lo que es más importante: mis intenciones diarias. Jugué una gran variedad de juegos durante las WSOP, así que también escribí algunos puntos estratégicos clave sobre los que quería ser consciente antes de sentarme a jugar. Un ejemplo de ello se vería así:

Omaha 8 or better

-Aislarse con manos que tengan high y low como A34K o A2JQ con 3-bet.

-Flat call o limp con manos que se juegue mejor multi-way: A235, KQJT.

-Nada de jugar muchos flops. Salvo que tenga un monstruo, no entrar en una guerra de apuestas antes del turn.

-Representar manos altos en draws grandes apostando turn y river incluso si pierdo.

-A menos que sea deep stack, evitar defender la ciega grande demasiado light.

Esos serían los pensamientos estratégicos que anoté cada día. Lo que más me gusta de las WSOP es el hecho de tener la oportunidad de jugar diferentes modalidades fuera del no limit hold'em. Disfruto con el no limit hold'em, pero para mi es la variante más aburrida del poker así que siempre me siento como un niño en una tienda de gominolas durante las WSOP. La otra cosa que escribí fue mis intenciones para cada día. Seria algo así:

Mi intención para el día uno es terminar con 100.000 puntos en mi camino hacia el título del evento, dos noches más tarde. Las maneras de conseguirlo que voy a elegir son: concentrado, intenso, alegre, humilde, tranquilo y conectado.

Sé que para muchos de vosotros todo esto suena un poco kooky new age mambo jambo. Hay un montón de libros que tratan el tema de la intención y el poder de la misma. De hecho, uno de los libros que leí se llamaba así, El Poder de la Intención del Dr. Wayne Dyer. Soy un firme creyente de valorarse al hablar de las intenciones. Lo hago en mi diario, en voz alta para mí mismo, y con frecuencia en twitter donde tengo que tratar con algunas burlas que, afortunadamente, puedo manejar al ser perro viejo. No me importa cuando la gente no entiende realmente lo que estoy haciendo, ya que soy muy claro al respecto, sobre lo que quiero conseguir y sé que funciona para mí.

El concepto es algo sobre lo que he peleado muchísimo, especialmente al principio, ya que cometí el típico error de asociarlo a los resultados. Al decirme a mi mismo: "Mi intención es terminar el día 1 con 100.000 puntos", y en la última hora cuando estaba en, digamos, 84.000 puntos, la presión de conseguir 100.000 puede llevarme a comentar alguna tontería. Tomar riesgos con la esperanza de conseguir los 100.000 al final del día y lograr mi intención.

Hay una gran diferencia entre conseguir una meta y tener una intención clara. Marcarse metas sobre cuántas fichas puedes tener en cada nivel puede ser problemático, pero teniendo una intención sobre cuánto te gustaría tener podría ser beneficioso, en realidad. Hoy estoy totalmente apartado del resultadismo. Cuando pongo mi intención encima de la mesa y la digo estoy, grosso modo, diciendo lo que me gustaría que pasase. Esto no es solo en relación al poker, es relativo a todas las cosas de la vida. Ser claro en el POR QUÉ estás haciendo algo, y lo que QUIERES crear, creo que ayuda a evitar vivir una vida en la que solo ves a través de los movimientos, sin ninguna visión real o un propósito claro sobre lo que quieres conseguir. Siempre he sido una persona que se ha movido por objetivos y soy feliz cuando estoy tratando de lograr algo o crear algo en mi vida. Da igual si es una meta saludable, una meta profesional o si es un objetivo humanitario, vivo una vida más plena cuando soy claro en mi propósito y por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo.

Esto es solo una sugerencia, pero encuentro que vale la pena cuando me levanto cada mañana y me hago la pregunta: ¿Cuál es mi propósito para hoy? Contesto esa pregunta en mi diario. Por supuesto, no siempre consigo todas las cosas que quiero, aunque me levanto y empiezo el día siendo claro sobre lo que quiero conseguir.

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