En busca del equilibrio

Jason Mercier ha decidido tomarse un merecido descanso de tanto poker hasta la PCA de Bahamas, que se disputará el próximo mes de enero. El Team Pro explica en su último post en el blog que necesita encontrar alternativas a su estilo de vida.

Artículo original por Jason Mercier.

Necesito más equilibrio en mi vida.

Estoy de vuelta en mi casa de Florida después de un intenso y largo mes de viaje por Europa. En viaje en sí fue genial, pero a veces esas largas temporadas de viaje pueden ser físicamente, mentalmente y espiritualmente agotadoras.

"El chico se tira un mes de viaje por Europa jugando al poker y está cansado", podrías estar pensando.

No te estoy preguntado por empatía. Vivo una vida feliz, y estoy agradecido por cada oportunidad. Pero cuando atravieso la puerta de mi casa, suelto la maleta y me tumbo en el sofá, eso me hace reflexionar sobre que: necesito más equilibrio en mi vida.

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Tengo una personalidad muy marcada y suelo centrarme en cuerpo y alma en las actividades a las que me dedico. Cuando tenía tres o cuatro años estaba enganchado a mis videojuegos y mis padres tuvieron que poner límites a mis partidas con la Nintendo. De otro modo, podría estar jugando, fácil, durante ocho horas si parar. Casi 25 años después sigo haciendo lo mismo con el poker, solo que mis padres no están siempre detrás de mí. No es nada extraño para mí jugar una sesión de 40 horas, o al menos no lo era antes de que llegase a una importante conclusión: los extremos no son saludadles.

La gente siempre habla sobre moderarse con todo - la comida, el alcohol, la fiesta, etc...Es un concepto increíble cuando piensas sobre ello, pero hasta hace poco era totalmente desconocido para mí. Durante los viajes todo es poker, dormir, poker, dormir, poker, dormir. Así que cuando vuelvo a casa intento alejarme tanto del poker, que me muevo a otros extremos.

El baloncesto es un buen ejemplo. Voy a jugar tres o cuatro veces al día durante horas tratando de evadirme, sin darme cuenta de que solo paso de un extremo a otro. ¿El denominador común? Cero equilibrio.

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Desde las WSOP he estado buscando el camino de modificar este estilo de vida todo o nada. He estado pensando sobre mi fe. Antes de que pares de leer, sé que la religión es un tema controvertido. No estoy aquí para darte un sermón. He luchado mucho con mi propia fe. Soy un jugador de poker después de todo, y la lógica es nuestra forma de ganarnos el pan. La fe, por definición, es "la firme creencia en algo que no está probado". Tengo esa fe, y aunque a veces ha sido cuestionada, es un buen punto de inicio para la búsqueda del equilibrio.

Estar en contacto con mi familia durante el último viaje ha sido muy importante para mí, algo que probablemente no he hecho con tanta frecuencia como desearía mientras he estado viajando. Hablar con mi familia siempre me levanta el ánimo. Es como ese sentimiento cuando estás jugando una larga sesión y las cosas no están saliendo como habías planeado, y de repente ganas ese bote que lo cambia todo. Para mí, la fe y la familia son como una medicina instantánea para cuando el poker empieza a consumir mi vida y el desequilibrio comienza.

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Llegué a casa desde Europa sabiendo que algunas cosas necesitan un cambio. Lanzo un negocio en diciembre (más sobre ello en un futuro post=, mi sobrino está empezando a hablar, estoy escribiendo más, y las vacaciones están a punto de llegar. Hay tantas cosas que está pasando que decidí forzarme a hacer un descanso de tanto poker y centrarme en otros aspectos de mi vida hasta la PCA. Puede que dos meses no parezcan demasiado tiempo, pero es el descanso más largo que me he tomado desde que comencé a jugar al poker hace diez años. ¿Tenía que empezar en alguna parte, verdad?

Le debo mucho a este juego. Me ha proporcionado cientos de oportunidades y me ha abierto puertas a las que, de otra forma, no habría tenido acceso. Me encanta jugar al poker, y siempre será parte de lo que soy, pero necesito más equilibrio en mi vida. Es el momento de ir a por él.

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