Lecciones con los Pro: Pagano y el Heads-Up

Hoy os vamos a hablar sobre el juego heads-up, y para ello contamos con un invitado de excepción: el Team Pro Luca Pagano. Sin más dilación, dejemos que Luca arroje algo de luz sobre los cara a cara.

"De todos los torneos de poker, salvo los shootout, los torneos heads-up son los únicos que se caracterizan por tener una estructura claramente compartimentada. Cada uno cuenta con su propio periodo de vida, comienza y acaba en más o menos manos, pero no existe la necesidad de aumentar tu montón de fichas para tener ventaja en futuros movimientos o para ejercer presión sobre la mesa.

Una vez finalizado, todo empieza otra vez con un nuevo rival del que puede que no sepamos nada.

La clave para jugar un heads-up reside en la habilidad para comprender el estilo y la psicología de nuestro contrincante. Si asumimos que no sabemos nada sobre nuestro adversario y que la estructura del evento nos permita jugar, con 25 o 30 manos tendremos bastante información para hacernos una idea del tipo de rival con el que nos enfrentamos.

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El objetivo es darse cuenta de sus características y aprovecharnos de sus puntos débiles. Sin embargo, hay algo todavía más importante que debe hacerse. Mientras tratamos de comprender a quién nos enfrentamos, nuestro adversario hará lo propio con nosotros, con lo que necesitamos cambiar nuestro juego constantemente. Tendremos que alternar entre todos nuestros recursos: acción preflop, selección de manos inicial y juego con las cartas comunes. ¡Nunca seas predecible en un heads-up!

La agresividad es fundamental en los heads-up. Yo mismo he tenido que trabajar muy duro para mejorar, y sé que es un camino largo y difícil. Evidentemente, no hay lugar para esperar por una buena mano o ser pasivo en un cara a cara.

Si tu oponente es pasivo, la mejor forma de aprovecharse de esta debilidad es atacar con frecuencia, pero de forma que no se convierta en una rutina que el rival pueda contraatacar. Necesitamos alterar la imagen que tiene de nosotros, a veces conformandonos con pagar la ciega, otras renunciando a la clásica apuesta de continuación en el flop. Una vez hayamos confundido a nuestro contrincante, podemos empezar a atacar y farolear de nuevo.

Si tu adversario es agresivo, no se le puede dar mucho espacio para que se sienta cómodo. Al mismo tiempo, tampoco podemos esperar a que llegue nuestra mano. Si variamos nuestro estilo, no dejaremos que se haga con el control de la situación. Si nos hemos retiramos con un par de malas manos al principio, debemos subir y resubir sin previo aviso con un rango de manos peor. Contra este tipo de jugadores, si estamos en la ciega grande, podemos aumentar el número de veces que pagamos una subida, pero tendremos que resubir de vez en cuando. A veces, me gusta solo igualar contra juadores agresivos, ver como suben y tirar mis cartas. Más adelante, cuando tengo una buena mano, repito la misma jugada para lanzar una tercera apuesta contundente. Este truco me ha reportado muchos grandes botes...

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Otra estrategia que suele funcionar en los heads-up es retrasar la apuesta de continuación. Tras atacar antes del flop, paso en el flop (y espero que mi oponente haga lo mismo) y vuelvo a apostar con cualquier carta en el turn. Este tipo de juego crea cierta confusión y puede llevar a tu rival a pensar que se está enfrentando a un "slowplay". Pruébalo, pero, de vez en cuando, juega de forma diferente con esta misma situación.

Para acabar, el heads-up se basa en leer a tu oponente mientras evitas que te lea a ti. Es un desafío contra la mente de tu rival y, precisamente, esta es una de las características que convierten al poker en un juego complejo y maravilloso."

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