"Anecdopoker"

La "Mano del muerto" y el caradura del rey Faruk

Por Juan Manuel Pastor

Bueno, creo que vamos a empezar por la más clásica de todas las clásicas y por la que más me preguntan: ¿por qué A-8 es conocida como "la mano del muerto"? Vamos allá.

En el salvaje Oeste el póker se convirtió en un juego muy popular debido a que se extendió desde Nueva Orleans por toda la cuenca del Mississippi por mor de los barcos que lo cruzaban. Pues bien, entre los muchos que lo practicaban estaba uno de los pistoleros más temidos, James Butler Hickok, más conocido como Wild Bill Hickok (algo así como Bill El Salvaje), que en el tiempo en el que hablamos había llegado a Deadwood, Dakota del Sur, atraído por el vil metal, o lo que es lo mismo, a buscar oro. Entre palada y palada, entre criba y criba, su pasatiempo favorito era jugar a las cartas en uno de los locales del pueblo.

Wild Bill tenía 36 muescas en su cinturón, es decir, había liquidado a otros tantos, con lo cual llevaba poco menos que una diana en el pecho, pues tenía multitud de cuentas pendientes con mucha gente. "Esposa, hermanos, primos y demás familia ruegan oraciones por su alma".

Un 2 de agosto de 1876 Mr. Hickok estaba jugando en el Carl Mann's Saloon. La madre del cordero fue que el sitio habitual de Hickok estaba ocupado por un tal Charlie Rich, amiguete del susodicho, y que dijo que se dejara de monsergas que no se iba a levantar. El pistolero usaba sentarse con la espalda pegadita a la pared y con una buena panorámica del establecimiento, ya que podía ser un matón, mas no era imbécil. Así la cosa llevaba dobles parejas de ases con ochos y faltaba la quinta carta (era el póker cubierto tradicional) cuando un tipejo llamado Jack McCall, alias Nariz Rota, se deslizó por detrás y le descerrajo un tiro en la nuca con un Colt del 45.
Wild Bill Hickok murió con dobles parejas en las manos, de ases y ochos como ya hemos dicho, y por eso se denomina "la mano del muerto".

McCall aseguró que había disparado a Wild porque estaba vengando el asesinato de su hermano. Sin embargo, posteriormente se comprobó que no tenía ninguno y que lo hizo para ser conocido como "el hombre que acabó con Wild Bill". Terminó sus días entregando el alma al Señor colgado de una soga el 1 de marzo de 1878.

Otro personaje histórico, este con más morro que una reata de camellos, el rey Faruk de Egipto, tenía un método infalible para no perder: tiraba los naipes boca abajo y cogía la pasta diciendo: "He ganado; tengo la mejor jugada". Como muestra, un botón. Se encontraba el monarca echando unas manitas con un millonario norteamericano allá por el 1950. En una de ellas el estadounidense mostró tres damas y Faruk, ni corto ni perezoso, enseñó dos reyes y se proclamó ganador. Ante la atónita mirada del rival trincó la tela y añadió: "Yo soy el que hace el trío".

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