A lo largo de la extensa historia del poker, la manera en que se ha presentado el poker en la cultura popular ha tenido influencia tanto en su popularidad como en las opiniones que se han formado sobre él.

El cine entró en la era sonora en los años 30, y al poco tiempo surgió el “sistema de los estudios”, en el que la industria cinematográfica de Hollywood estuvo dominada por un pequeño número de productoras. De hecho, estas compañías controlaban la producción y distribución de aproximadamente el 95% de todas las películas de los años 30 y 40.

Algunos de los grandes estudios se identificaron con géneros concretos. Por ejemplo, Warner Bros. se asoció a las películas de ‘gangsters’, y Universal con las de terror. Aun así, todos los estudios se fueron interesando por el western, y a mediados de siglo, las películas sobre el Lejano Oeste eran de las que más se hacían y veían. 

No es raro ver cómo se destaca el poker en muchas de estas viejas películas sobre el Oeste. Es normal que en ese tipo de historias aparezca el juego de cartas más característico de la época. Muchas de las mejores escenas de poker del cine de la época son de westerns, como en Mujer o demonio, Sunset Trail, Él y su enemiga, Pasión de los fuertes, Winchester 73, La ley del más fuerte o El caballero del Mississippi.

¿De qué manera afectó a los espectadores ver en la gran pantalla a John Wayne, Henry Fonda, James Stewart u otros jugando al poker en salones del Lejano Oeste? Está claro que puso el foco en el juego en un momento en el que se estaban haciendo popular. En cierto modo, esas películas también idealizaron el juego, sobre todo cuando el cowboy protagonista daba su merecido a “los malos” en la mesa de poker.

Por supuesto, estos westerns con escenas de poker también ayudaron a crear cierta asociación entre poker y violencia. En las partidas de las películas eran frecuentes los tiroteos, sobre todo cuando había trampas de por medio. Para algunos, con eso se idealizaba el poker todavía más, al pintarlo como una actividad “fuera de la ley” solo reservada para los tipos duros. Para otros, ese tipo de asociación suponía un motivo más para estar en contra de jugar a poker, al que consideraban una actividad moralmente inaceptable.

El hecho de que el poker aparezca con frecuencia en varias películas policíacas paradójicamente ha influido de manera similar en el juego. Por un lado, las escenas de poker en películas como Smart Money, Ciudad en sombras, El hombre con el brazo de oro o El golpe generan interés en el juego, ya que lo muestran como algo tan emocionante como otros elementos de la intriga en la trama de ese tipo de películas. Pero, una vez más, estas películas muestran un modo de jugar a poker -que, igual que en los westerns, suele incluir el hacer trampas- que hace que para algunos parezca peligroso y lleno de posibles riesgos.

Dicho esto, a lo largo de los años, las comedias con escenas de poker quizás han ayudado a destacar la parte más alegre del juego, sobre todo aquellas que se centraban en partidas de poker que se jugaban en casa con amigos y familiares. Aunque algunas de estas partidas puedan parecer ridículas, como las que juega W. C. Fields en Un par de tíos, Mississippi o My Little Chickadee, siguen ayudando a hacer al poker más atractivo.

En 1961, salió una película llamada El buscavidas que estaba protagonizada por un jugador de billar. Poco después, Richard Jessup escribió una novela de bolsillo corta titulada The Cincinnati Kid, un libro del que se dijo que “significa para el stud poker lo mismo que El buscavidas significó para el billar”. MGM vio la oportunidad de adaptar la historia al cine en un intento de repetir el éxito de El buscavidas, y en 1965 se estrenó la versión cinematográfica.

Visto en perspectiva, muchos coinciden en que The Cincinnati Kid (El rey del juego) es una de las mejores películas sobre poker que se han hecho nunca. De hecho, en cierto modo estableció las bases de lo que es una “película de poker”, es decir, una película en la que se hace hincapié en el juego y en la que aparece un jugador hábil que intenta tener éxito. En muchos sentidos, esta fórmula es similar a la de las películas de deportes y, de hecho, muchas películas sobre deportes acaban con un gran enfrentamiento final.

El rey del juego no fue un gran éxito de taquilla; es más, en su momento también recibió malas críticas. Pero sí que ayudó a que el poker pareciera lo suficientemente interesante como para que muchos espectadores quisieran probar. Unos años después, en 1974, se estrenó una película llamada Racha de suerte en la que hay mucho poker. Una de las mejores películas sobre el juego, Racha de suerte incluye grandes escenas de poker, incluida una en la que hay un personaje mirando una partida de apuestas altas y va por la mesa comentando qué impresión tiene de cada uno de los jugadores.

Cuando llega a uno de los jugadores que parece más joven, dice “el chico… ha visto el chico de Cincinnati (The Cincinnati Kid) demasiadas veces. Está intentando superar al juego desde que nació”. El comentario es jocoso, pero también sugiere que El rey del juego animaba a los jugadores a empezar a jugar a poker, incluso empujando como en este caso a un joven jugador a mejorar el nivel de su juego hasta que sea lo suficientemente alto como para poder competir con los high rollers (o creer que puede hacerlo).

Racha de suerte también incluye un cameo de Amarillo Slim Preston, que aparece en la citada partida de stud. Sin duda, en ese momento, Preston era uno de los jugadores de poker más famosos de América. Había ganado uno de los primeros Eventos Principales de las World Series of Poker, y además salía a menudo en programas de televisión y como invitado en algunos concursos. Su aparición en la película es otro ejemplo de los esfuerzos de Preston por ser una especie de “embajador” del poker.

Tanto El rey del juego como Racha de suerte se pueden llamar sin miedo “películas sobre poker”. Sin embargo, tuvo que pasar bastante tiempo antes de que otra película sobre poker impactase en el crecimiento del juego de la misma manera. En 1998, se estrenó Rounders, una historia que gira en torno a las partidas clandestinas de Nueva York y al empeño de un jugador por mejorar su juego para triunfar en ellas.

Está claro que la película de poker Rounders fue uno de los factores que ayudó a crear el “boom del poker” en los años 2000. Para muchos espectadores, Rounders fue la película que les animó a aprender a jugar a Texas Hold’em. Otros factores importantes que animaron a más y más personas a empezar a jugar fueron el crecimiento del poker online y del poker por televisión. 

Por otro lado, todo esto animó a los estudios y cineastas a hacer más películas sobre poker. Desde luego, aunque fuera por poco tiempo, parecía que no había límite para la cantidad de películas sobre poker que Hollywood podía hacer.

Por desgracia, muchas de estas películas fueron un fracaso de crítica y taquilla. Entre ellas están Luckytown, Shade: Juego de asesinos, All In, Deal o la película de poker con Robert Duvall Lucky You. Incluso los escritores de Rounders volvieron años después con la película de poker Runner Runner, un thriller policíaco sobre un estudiante universitario que juega a poker online. Sin embargo, las reacciones a la película fueron en su mayoría desfavorables, y ni de lejos tuvo el impacto de Rounders.

En 2006, una nueva película de James Bond, Casino Royale, incluía varias escenas de poker, y fue un gran éxito de público. También ahí, el juego que aparecía era el Hold’em, y aunque algunos jugadores de poker apuntaron a lo poco realistas que eran algunas de las manos que aparecen, sin duda la película ayudó a promocionar el Hold’em en un momento en el que la popularidad del juego estaba en lo más alto.

Películas más recientes, como La última apuesta o Molly’s Game, muestran al público un poker más realista. Probablemente, las dos películas adoptan un punto de vista no tan idealizado sobre el juego, mostrando las penurias que sufren los jugadores cuando pierden o entran en tilt.

Además, van a salir nuevas películas sobre poker. Hacia finales de año, atentos a The Card Counter, dirigida por Paul Schrader (guionista de Taxi Driver y coguionista de Toro salvaje), una película en la que el pro de PokerStars Joe Stapleton ha trabajado como “asesor de poker”. Atentos también a la película Poker Face, protagonizada por Russell Crowe, que seguramente saldrá el año que viene.

Habrá que ver cuál es el impacto de estas películas sobre el juego. En cualquier caso, sin duda, las representaciones del poker que se hagan en la cultura popular seguirán influyendo tanto en su popularidad como en las opiniones sobre él.

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