En mayo de 2020, cerca de 60.000 personas estuvieron conectadas de manera simultánea para ver una partida en Twitch, la sede extraoficial de los eSports. Un jugador tuvo que batirse contra un vasto número de contrincantes, utilizando todas las armas que guardaba en su arsenal para poder sobrevivir. El resto de jugadores iba quedándose por el camino con cada eliminación, mientras nuestro héroe se acercaba a la victoria y a un primer puesto de un millón de dólares.

Sin embargo, la partida en cuestión no era ni de League of Legends ni de Dota 2 o Counter-Strike: Global Offensive (CS:GO), los tres eSports más populares en 2020. La partida era de poker, un pasatiempo que en el pasado solo se jugaba bajo la luz tenue de los salones.

Ese día, el profesional de poker y streamer de Twitch Lex Veldhuis rompió récords al convertir su canal en el más visto de toda la plataforma, la primera vez que eso sucedía con una retransmisión de poker. A partir de ese momento, el poker empezó a competir con los mayores eSports del mundo en cuanto a número de espectadores.

El éxito del poker en Twitch (Veldhuis es el amo del corral, pero hay cientos de streamers de poker) nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿es el poker un eSport?

Juegos de habilidad y estrategia

El poker siempre ha tenido algo fascinante que hace que grandes jugadores de otras disciplinas hagan del poker su nuevo amor. Antiguamente, se veía a grandes jugadores de ajedrez pasarse al poker (igual te acuerdas de que en la serie de Netflix Gambito de dama el personaje de Benny, el principal rival de Beth en la disputa por dominar el ajedrez americano, le dice: “Tengo que meterme en una partida de poker”). Esto también pasaba en la vida real.

Por otro lado, a lo largo de los años 90 y 2000, muchos de los mejores jugadores de poker, como Gus Hansen o Erik Seidel, descubrieron el poker después de haberse forjado una carrera como jugadores profesionales de backgammon.

Doug Polk

Cuando aparecieron los videojuegos, tanto en consola como en PC, muchos grandes jugadores -lo suficientemente buenos como para poder vivir de ello- también se pasaron al poker. Bertrand “ElkY” Grospellier, por ejemplo, fue jugador profesional de Starcraft en Corea antes de cambiarse al poker y ganar millones en sus primeros años como profesional. Doug “WCGRider” Polk compitió en Warcraft 3 (WCG hace referencia a los World Cyber Games en los que Polk solía competir) antes de descubrir el poker en la universidad y convertirse en uno de los mejores jugadores de poker heads-up del mundo.

¿Qué es lo que ayudó a estos jugadores a prosperar en el mundo del poker? Para empezar, la pasión por los juegos de estrategia y tener la fuerza para trabajar durante horas con el afán de mejorar. Luego, está también el hecho de ser competitivos por naturaleza y tener la voluntad de pasarse horas jugando frente a un ordenador. Además, los gamers, como los jugadores de poker, desarrollan la capacidad de analizar y procesar información antes de tomar decisiones de manera rápida.

Pero el poker también ofrece algo que otros juegos de habilidad no tienen: la posibilidad de poder ganar en cualquier momento. Los premios en el poker suelen ser mucho mayores que en eSports, y aunque ahora no haya grandes festivales, cada día se celebra un gran número de torneos online que reparten muchos premios.

 

Hossein Ensan ganó 10 millones de dólares con las WSOP 2019

En cuanto a los grandes eventos del calendario, el poker gana por goleada. El Evento Principal de las World Series of Poker de 2019 contaba con 80’5 millones de dólares en premios, mientras que el Dota 2 Internacional 2019 tenía una bolsa de premios de 34’3 millones (la mayor en eSports). Sin embargo, teniendo en cuenta el aumento de los acuerdos de patrocinio y de los premios en eSports, es solo cuestión de tiempo que la balanza se nivele.

Puede que la mayor diferencia entre el poker y otros juegos de habilidad como los eSports sea la influencia que pueda tener la suerte en el resultado final. En una partida, hasta el novato más inexperto podría ganar al mejor jugador de poker heads-up, algo que jamás ocurriría en ajedrez o CS:GO. Pero, al fin y al cabo, ¿no es precisamente eso lo que hace que el poker sea tan fascinante?

Perfil del jugador

Si paras a alguien por la calle y le pides que describa cómo es un jugador de poker, es posible que salga con los típicos tópicos de las gafas de sol, los sombreros de cowboy o el puro entre los dientes. Pregúntale a esa misma persona que cómo ve a un gamer de eSports y es probable que en su descripción meta unos auriculares, sudaderas o la piel pálida por las horas frente al ordenador.

Pero lo cierto es que, en 2021, el estereotipo de lo que es un gamer no está lejos de cómo verías a un jugador de poker online típico.

En los Estados Unidos, el 62% de los espectadores de eSports tiene entre 18 y 34 años, según este informe -lo cual no es ninguna sorpresa si tenemos en cuenta que han crecido en la era digital. Sin embargo, por edad, el mayor grupo de jugadores de poker se concentra entre los 35 y los 44 años, según thegamehaus, probablemente porque tienen más facilidad para disponer de dinero que pueden gastar en poker. Ese grupo de edad prefiere jugar a poker en vivo, mientras que los jugadores más jóvenes, de entre 18 y 34 años, tienden a hacerlo online.

Curiosamente, un informe de Active ha descubierto que la Generación Z (entre 13 y 31 años) es más propensa a los deportes no tradicionales, como los eSports, que a los tradicionales. De hecho, el 56% de los hombres de la Generación Z dice que los deportes no tradicionales “tienen más que ver con mi generación”, mientras que solo el 44% diría lo mismo sobre los deportes tradicionales.

Desde luego, el poker no es un deporte tradicional, si es que se puede considerar un deporte (el debate “juego vs deporte” da para otro artículo). Pero hay dos factores importantes que condicionan el acceso al poker:

  • Los jugadores deben tener más de 18 años
  • Para poder jugar partidas con dinero real, hay que meter dinero

En los eSports, los jugadores solo tienen que comprar el juego que quieran (pongamos 20€-50€). Aunque lo cierto es que en el poker tampoco es que se necesite un gran presupuesto. Se recomienda que los nuevos jugadores mayores de 18 empiecen con muy poco (0’01€/0’02€ en partidas cash o 0’10€ en torneos) y vayan construyendo su bankroll según vayan aumentando los stakes.

El crossover

Lex Veldhuis es miembro del Team Liquid

El crossover entre el poker y los eSports va a notarse más en un futuro, pero lleva años dándose.

Lex Veldhuis hace tiempo que es miembro del Team Liquid -una organización profesional de gaming de fama mundial que se estableció en el año 2000-, desde sus tiempos pre-poker con Starcraft; mientras que el profesional de poker de high stakes Stefan Schillhabel acaba de fundar No Limit Gaming, una organización europea de eSports con atletas profesionales de CS:GO, WC3 y poker.

Muchos streamers de diversos eSports en Twitch, como Froste, empiezan a poner más énfasis en sus partidas de poker, mientras que streamers de ajedrez como Gotham Chess y las hermanas Botez están dando espacio al poker en sus canales con miles de seguidores.

Así que ¿es el poker un eSport? Todo depende de lo que entiendas por deporte.

Deporte: una actividad que implica esfuerzo físico y habilidad en la que un individuo o equipo compite contra otro u otros como entretenimiento.

¿Los jugadores de poker se ejercitan menos que los de CS:GO? ¿Los mejores jugadores de poker son tan hábiles como los mejores de Dota? Tú respondes.

Una cosa está clara: la popularidad del poker, como la de los eSports, no tiene pinta de dejar de crecer próximamente.

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