El poker ha influenciado todas las formas de arte, incluida la música sin ninguna duda. Un sinfín de músicos y letristas se han inspirado en este juego. No es nos sorprenda: de alguna manera, el poker es efectivamente capaz de tocar las emociones de los humanos. Una simple mano puede empujar a un jugador a lo más alto o llevarle por caminos tenebrosos, igual que hacen las mejores canciones.

Lo cierto es que hemos escrito sobre poker y música en muchas ocasiones; entre ellas destaca el post de julio de 2019 de Martin Harris que nos hizo un exhaustivo repaso de las canciones con referencias al poker en la historia. Menciona tanto las obvias como las más raras, desde el “Poker Face” de Lady Gaga a canciones antiguas desconocidas de la época de los barcos de vapor. (¡Pocas webs de poker cuentan con un conocimiento tan profundo sobre la historia del poker!).

Aun así, siempre hay algo que añadir. A continuación, hacemos un recorrido por unas cuantas canciones más que mencionan el poker; además, preguntamos a unos cuantos miembros de nuestra hermandad de streaming en Twitch sobre sus elecciones musicales a la hora de jugar.

POKER EN CANCIONES

Recopilar todas las canciones que mencionan el poker es tarea imposible. Según la Music Lyrics Database (MLDb), la base de datos de letras de canciones, teniendo en cuenta la música grabada que se puede detectar una búsqueda en internet, la palabra “poker” aparece solo en cinco títulos de canciones: la obvia “Poker Face” de Lady Gaga, “Lazy Poker Blues” de Fleetwood Mac, “That Was A Crazy Game of Poker” de O.A.R., “Poker” de la Electric Light Orchestra, y otra canción titulada “Poker Face” de los divinamente llamados Swollen Members (“Miembros Hinchados”; la letra de esta canción no es para ponerla en el trabajo).

Sin embargo, hay muchas, muchas más, incluidos los primeros seis títulos de una lista de poker de Spotify que hizo el ya mencionado Harris, cuyo libro Poker & Pop Culture dedica un largo capítulo al poker en la música.

Volviendo a MLDb, si buscamos las letras completas en vez de solo el título, la lista se expande a 207 canciones, y aún parece demasiado poco. Ahí se incluyen maravillas como “Spanish Train” del baladista de rock suave británico Chris Brugh, que cuenta una fabula sobre jugar al poker con el diablo en un tren (“Joker se llama, Poker se juega // Jugaremos justo aquí en esta cama // Y apostaremos lo más alto que se puede // ¡las almas de los muertos!”). También está el rapero de Nueva York LL Cool J, que se burla de un rival diciéndole que “Jugaré contigo como si fueras una ficha, eso es lo que te mereces // Me jugaré tus trastes, tu sudor, y te arrepentirás de haber conocido al Titán de la Lucha, grande cuando escribe”. Pues sí.

Hasta Sir Paul ha cantado alguna vez sobre poker (Imagen: Creative Commons)Hasta Sir Paul ha cantado alguna vez sobre poker (Imagen: Creative Commons)

Muchos de los más grandes de todos los tiempos han hecho referencia al poker, incluso Paul McCartney en “Junior’s Farm” (“Te digo que tendrías que haberme visto con el hombre del poker // Llevaba una maravilla y aposté uno de los grandes”) o Bruce Springsteen en “Devil’s Arcade”. Por supuesto, también se hace referencia al poker en el “Viva Las Vegas” de Elvis Presley (“Oh, hay blackjack y poker y la rueda de ruleta”), pero el Rey también menciona el juego en “Frankie and Johnny” cuando este último se lamenta de que su “suerte en el poker se estaba acabando” y eso le da pie a jugar e intentar “cambiar mi suerte con una chica llamada Nellie Bly”. No hace falta decir que ya se sabía que no iba a ser una buena idea -aunque tampoco le vamos a preguntar a Elvis sobre estrategia de poker.

Normalmente, los raperos presumen de ser jugadores de poker ganadores cuyas habilidades se traducen en riqueza y exultante masculinidad. En el country y el oeste, el jugador de poker está arruinado y borracho. Los que escriben canciones de amor expresan anhelo y arrepentimiento a través del juego. “Ah, odias ver a otro hombre cansado enseñar su mano, como si estuviera renunciando al sagrado juego del poker”, canta Leonard Cohen en “Stranger Song”.

Kenny Rogers no menciona la palabra “poker” en “The Gambler” (Imagen: Creative Commons)Kenny Rogers no menciona la palabra “poker” en “The Gambler” (Imagen: Creative Commons)

Con todo, algunas de las canciones sobre poker más conocidas ni siquiera lo mencionan. “The Gambler” de Kenny Rogers es el himno del poker por antonomasia, plagado de referencias al poker, sin embargo, la palabra en sí nunca se pronuncia. En “Lily, Rosemary and the Jack of Hearts” de Bob Dylan, “las chicas estaban jugando al five-card stud junto a las escaleras”, pero la palabra “poker” no aparece en la letra. Por otro lado, en “Mr Mudd and Mr Gold”, Townes Van Zandt interpreta una larga narración en la que repasa cada palo y prácticamente cada carta de la baraja, pero nunca llega a decir “poker”.

Y todo eso sin contar las canciones que no son sobre poker, pero deberían serlo. “T For Texas” de Jimmie Rodgers pide a gritos formar parte de la banda sonora de un documental sobre poker, en concreto sobre los años de la emergencia de Johnny Moss, Doyle Brunson y compañía, y sobre el triunfo de Chris Moneymaker en las Series Mundiales de 2003. “T de Texas, T de Tennessee”, repite la canción. Soy incapaz de escuchar cualquiera de sus versiones (Lynryd Skynyrd y The Felice Brothers la han versionado, por nombrar un par) sin imaginarme las caras de Brunson y Moneymaker. “Voy a enfrentarme a un ‘rounder’ que me quitó a mi chica”.

LOS HIMNOS DE LOS STREAMERS

El poker online exige mucha concentración, sobre todo si juegas multimesa con muchas fichas. Aunque eso te vaya a impedir, digamos, leer un libro o ver una película al mismo tiempo, si es posible que puedas ponerte algunos temas. Pero, según Lex Veldhuis, necesitas encontrar la música adecuada para tu estado mental en las mesas.

Lex Veldhuis: “Piensa en qué es lo que realmente funciona para ese momento” Lex Veldhuis: “Piensa en qué es lo que realmente funciona para ese momento”

“Antes me ponía mucho hip hop, pero siempre intento pensar en qué es lo mejor para cada momento”, dice Veldhuis. “Si estoy muy concentrado y noto que no me voy a distraer, entonces pongo hip hop o metal o lo que sea. Pero en cuanto veo que se me va un poco la concentración, siempre elijo algo más calmado como deep house y electro. Me da la sensación de que, si realmente no estás en el momento, las canciones con letra pueden sacarte de tu proceso de pensamiento, pueden hacer que te resulte difícil formular ideas en tu cabeza.

“Suena un poco técnico, pero sin duda creo que cada momento tiene su música, y que es muy importante escuchar la que corresponda. Si te sientes algo nervioso, deberías escuchar algo más relajante. Si estás listo para un poco de Metallica porque vas a tope, te puede ayudar a seguir en ese nivel. Pero, desde luego, para mí, varía según la sesión”.

Veldhuis nos ha dado tres enlaces a tres recopilatorios o playlists de canciones que ha creado en Spotify para diferentes estados de ánimo:

Playlist de deep house
Playlist de hip-hop
Música de distintos tipos

Los streamers de Twitch, sobre todo los que son más famosos como Veldhuis, también tienen que lidiar con un problema nuevo a la hora de elegir la música que escuchan mientras juegan: el copyright, que impide que puedan poner muchas canciones en los canales de los que sacan beneficios. Pero mientras que lo escuches solo para tu entretenimiento personal, puedes poner lo que quieras.

Solo con tener un gusto la mitad de ecléctico que el de Fintan “easywithaces” Hand, ya estás de enhorabuena.

“Me encantaba escuchar a los clásicos”, comenta Hand. “Crecí con Bruce Springsteen (por mi padre), Abba (mi madre) y Queen (los dos), así que cuando los pude poner en el stream, sabía que a ellos les encantaría si lo veían desde casa”. Hand también solía poner Maniac 2000 de Mark McCabe si llegaba a una mesa final, lo cual le ayudaba a echar la vista atrás hacia su no tan lejana adolescencia.

“[Solía escuchar] temas clásicos de baile con los que crecimos de adolescentes”, dice Hand. “Cualquier cosa que traiga buenos recuerdos”.

En cuanto a Spraggy, este hijo de la escena indie del Reino Unido recurre a viejos conocidos. “Como buen niño de los años 90 que soy, mi fijo en los streams era sobre todo Oasis”, explica Spraggy. “Soy un gran fan de Definitely Maybe y (What’s the Story) Morning Glory? Como consecuencia de ese amor, también solía poner muchos de los trabajos de Liam Gallagher en solitario que, como fan de los primeros Oasis de los 90, me gusta especialmente.

“Otro habitual para mí es la banda sonora de Drive, la película protagonizada por Ryan Gosling. Tiene auténticos temazos, como “A Real Hero” de College y Electric Youth, “Nightcall” de Kavinsky o el remix de “Goodbye Horses” de Psyche.

“En general, escucho un poco de todo. Mucho Eminem, Lil Wayne, Drake, Kanye. Lo típico, nada que esté realmente fuera del mainstream”.

Arlie “Prince Pablo” Shaban: Cuidado cuando está arribaArlie “Prince Pablo” Shaban: Cuidado cuando está arriba

Arlie “Prince Pablo” Shaban también utiliza la música para potenciar el buen humor, o para suavizar un golpe duro.

“Me encanta escuchar música con la que puedas venirte arriba, es genial para cuando estás muy metido en el torneo, y también ayuda mucho en las sesiones de streaming largas”, dice Shaban. “La música me va genial para mi mentalidad, y me puede servir como balón de oxígeno. Cuando pierdes un bote alto, no hay nada mejor que ponerte tu canción favorita para ayudarte a superarlo”.

En conclusión: si juegas a poker, la música te puede ayudar. Y lo mejor es que hay un montón donde elegir.

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