El Poker Pro Masters (PPM) ha cogido ya velocidad de crucero y se dispone a superar la fase de grupos, que dejará a la mitad de los participantes eliminados de la competición. Algunos lo están ya, porque lo que se jugó ayer era a vida o muerte en cuatro de los ochos grupos.

La acción contó con un programa que incluía ocho partidos y del que debían salir 8 jugadores clasificados para octavos de final. Sin embargo, un problema de conexión en el encuentro entre la malagueña Ana Márquez y el vasco David Comerón obligó a suspender el partido y eso nos dejó un clasificado menos de lo esperado. Hubo más historias parecidas, pero sigamos el orden cronológico.

La jornada comenzó con enfrentamientos importantes que, sin embargo, parecían no tener demasiado en juego. De hecho, de los cuatro jugadores del grupo A, los únicos que tenían opciones de pelear por una plaza para la siguiente fase eran el embajador de PokerStars Steve Enríquez y el clasificado online Daniel Castilla. Los otros dos, Edgar Cabacas y el que fuera Team Pro de PokerStars Vicente Delgado, ya sabían su destino. El primero tenía un asiento asegurado en octavos y el segundo ya había confirmado su eliminación tras perder su segundo partido la jornada anterior.

Quedaba también por saber quién sería primero de grupo, algo en lo que influirían los resultados de ambos partidos por aquello del heads-up average, pero este era solo un detalle menor, ya que los enfrentamientos de octavos serán por sorteo puro.

Con este escenario, la pelea entre Steve Enríquez y Daniel Castilla centró todas las miradas, aunque no durante mucho tiempo. Castilla sacó el mazo atizador y fue asestando un golpe allí y otro allá hasta que mandó al embajador de PokerStars directo a la lona.

Steve tenía en su mano redimirse de lo ocurrido en 2020, cuando fue el único jugador con dos victorias eliminado en la fase de grupos, pero no logró. Consiguió hacer solo un punto de los cinco posibles y en apenas 25 minutos estaba dándole la enhorabuena a su rival y cerrando el lobby con sabor amargo. El resultado no podía ser más contundente, 4 a 1 a favor de Castilla.

Mientras tanto, Vicente Delgado trataba de demostrar que no había participado en esta competición para pasar el tiempo y que lo ocurrido en jornadas anteriores había sido solo un accidente. Se puso manos a la obra y todo el mundo sabe qué sucede cuando esto ocurre. Su rival, Edgar Cabacas, no pudo ni defenderse y terminó recibiendo un duro golpe en forma de 5 a 0. Con ese resultado, Castilla adelantaba a Cabacas y terminaba primero de grupo.

Lo que vino después fue un emocionante partido entre Manuel Saavedra y Rubén Gargallo, una pelea que nadie esperaba que terminase siendo tan desigual como fue. Saavedra había recuperado sensaciones después ganar el segundo partido del grupo tras haber salido escaldado del primero, y victoria le garantizaba pasar de ronda. No era necesario que fuese un 5 a 0, como terminó ocurriendo, pero a nadie le amarga un dulce.

El otro partido de este grupo fue el ya mencionado de Ana Márquez contra David Comerón, pero el desenlace no lo conoceremos hasta la próxima semana, cuando puedan recuperar lo que quedaba por jugar cuando sus heads-up se pararon.

No hubo problemas en los partidos del grupo A, en el que se jugaban la clasificación nombres como Nabil Cardoso, Sergio Soldevila, José María Cuevas y el defensor del título, Gerard Carbó. Cardoso tenía una plaza garantizada en octavos, pero el resto todavía tenían opciones de seguir en la pelea si hacían los deberes y les favorecían los resultados.

Carbó le endosó un 4 a 1 a Soldevila, aunque el resultado es algo engañoso, ya que el duelo fue mucho más igualado de lo que mostraba el marcador después de los cinco heads-up jugados. Sea como fuere, el actual campeón sigue vivo en la competición y ya empieza a dar miedo a sus rivales.

En el otro duelo, Cardoso cayó derrotado contra el clasificado online José María cuevas por 4 a 1, lo que permitió a este último despedirse habiendo ganado su enfrentamiento contra uno de los jugadores más conocidos y de más nivel de este PPM.

Lo más emocionante de la jornada se había reservado para el final, pero se convirtió en dramático cuando llegó la hora de que los jugadores saltasen a la arena para disputar sus partidos. Lo decimos porque Sergi Reixach, que debía batallar contra David Ballestero, no apareció, al menos a la hora señalada.

La organización había estipulado un tiempo de 20 minutos de espera en estos casos, de lo contrario el jugador que se presentase quedaría eliminado. Reixach superó ese tiempo, pero su rival no estaba dispuesto a ganar por incomparecencia y aceptó que se presentase solo unos minutos después, concretamente a las 23:27, 27 minutos después de lo esperado.

Ballestero habría ganado por 5 a 0 y tendría una plaza en la siguiente ronda, pero él quería lucharlo en la mesa. El problema es que enfrente estaba Sergi Reixach y ese, llegue tarde o temprano, es un hueso demasiado duro de roer. Tanto fue así que del hipotético 5 a 0 a favor de Ballestero se pasaba al real 5 a 0 a favor de Reixach, que conseguía la clasificación por la puerta grande.

Antes de que ese duelo llegase a su fin, Javier Rodríguez, uno de los favoritos a destacar en la competición, ya había finiquitado su encuentro contra Javier Fernández. Ambos demostraron un nivel de agresividad por encima de la media y eso se tradujo en numerosos botes grandes y en manos en las que una mínima diferencia siempre decidía el resultado. La suerte no favoreció esta vez a Rodríguez, que tras haber alcanzado las semifinales de la competición en 2020 caía eliminado a las primeras de cambio.

Javier se hacía con la segunda plaza del grupo y también estará en el bombo cuando llegue el sorteo de octavos de final.

El resto de grupos pendientes se decidirán el próximo martes, a partir de las 5 de la tarde, que será cuando los jugadores vuelvan al ruedo para intentar su clasificación en este PPM. Hasta entonces, mantente a salvo y recuerda jugar siempre con responsabilidad.

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