Comida y poker

Artículo original de Katerina Malasidou "Katerina289"

Comida y poker son dos cosas que a primera vista no tienen nada que ver entre sí. A menos, por supuesto, que hablemos de una noche con los amigos, en donde todos estáis comiendo porciones de pizza, bebiendo cerveza y jugando al poker al mismo tiempo. Tiempos divertidos, sin duda, pero no es donde quiero llegar.

El poker trata de maximizar el valor esperado en una situación concreta. Y a pesar de que el estudio del juego y encontrar fórmulas de mejorar tus habilidades son las principales preocupaciones de cualquier jugador, hay otras maneras que pueden ayudarte a estar más cerca del éxito. Asumamos, por ejemplo, que sales una noche y te tomas un par (y después un par más) de copas con tus amigos. Si te despiertas con resaca al día siguiente, es más probable que pases el día descansando que sentado en las mesas de poker, lo cual podría tener unos resultados potencialmente desastrosos en tu bankroll.

Los efectos del alcohol son fácilmente detectables. Pero cuando se trata de comida, raramente pensamos cómo va a afectar esta a nuestra sesión. ¿Sabes esa modorra que te entra a veces después de comer? La gente suele subestimarla, pero además de ser desagradable también puede tener un impacto negativo en tu juego. Y si estás jugando mientras tienes sueño seguro que no estás jugando tu mejor juego. Quizás no es tan malo y no estás jugando horrible (dependiendo de si te comiste algunas porciones de pizza o una familiar entera). Desafortunadamente, incluso si estás jugando tan solo un pelín mermado estás perdiendo dinero.

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Es muy probable que intentes combatir esa modorra con café (y digo esto desde mi propia experiencia). ¡Va a funcionar de maravilla! Hasta que los efectos del café empiecen a desaparecer. Y tras el subidón de cafeína te entrará un bajón y notarás el desgaste y el cansancio, probablemente peor que antes, cuando tenías esa modorra que te hizo beber café.

La mejor forma que he encontrado para asegurarte de sentirte bien cuando es momento de trabajar es tener cuidado con lo que estoy comiendo. Cuando digo que voy a un nutricionista la gente suele decirme "¿Para qué? ¡Si no estás gorda!". Pienso que eso ocurre porque asociamos de manera errónea las dietas con la obesidad. Es cierto que la gente obesa es la que acude más frecuentemente a las dietas, pero eso no quiere decir que esté bien para alguien que vive de hamburguesas y con un metabolismo rápido.

Veo las visitas a un nutricionista como la forma de educarme en la comida. Hay un montón de cosas que la mayoría de la gente no sabe, como qué combinaciones de alimentos son malas, cuáles causan somnolencia, cuáles dan más energía etc...Por ejemplo, el arroz y las judías son la comida tradicional en muchos países. Se introdujeron durante la época de la esclavitud porque el arroz es rico en almidón y proporciona energía y tiene hierro y proteínas. Las judías también son ricas en proteínas y hierro. Cuando las combinas con arroz crean una proteína completa que sustituye la carne. Eso explica que la gente que tenía una larga jornada laboral por delante la tomase ya que necesitaban energía, pero la carne era difícil de encontrar debido a las diferencias económicas. Hoy en día, llegamos a comer lo mismo en un restaurante gourmet solo como guarnición de nuestro filete. El resultado es una mayor ingesta de proteínas que la que nuestro cuerpo necesita.

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Lo primero que traté con mi nutricionista fue mi día a día. Las comidas tienen que ser cuidadosamente planeadas dependiendo de la hora a la que me levanto, trabajo y descanso. También tratamos a qué horas del día me siento cansada o me falta energía e intentamos mejorar eso a través de un snack adecuado. Aparte de sentirme mucho mejor en general, no necesito echar la siesta después de la comida. Puedo ir directamente de vuelta a jugar al poker y soy capaz de mantener mi agudeza durante mucho tiempo.

Apuesto a que has escuchado a muchos jugadores de poker hablando sobre su salud nutricional últimamente. No es solo una tendencia. Estoy de acuerdo en que los beneficios son difíciles de medir y no van a aparecer de un día para otro. Como la mayoría de las cosas, requiere su tiempo. Pero si empiezas a comer sano y te mantienes, te garantizo que verás una mejora. Inevitablemente tu juego se beneficiará ya que vas a estar más centrado, mientras que tus rivales estarán a punto de caer dormidos en el teclado. Y no te preocupes, que todavía puedes caer en la tentación de una buena hamburguesa y un helado en tu día libre.

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