Salvando vidas en cada inmersión: La increíble historia de un equipo secreto de búsqueda y rescate

Cómo un dedicado equipo de buceadores voluntarios de la Isla de Man está siempre disponible para llevar a cabo búsquedas submarinas y salvamentos de personas desaparecidas....

Situada en el Mar de Irlanda, entre Reino Unido e Irlanda, los 570 kilómetros cuadrados que forman parte de la Isla de Man cuentan con un paisaje espectacular y accidentado que se complementa con sus playas vírgenes e impresionantes bahías. Pero ser una isla expuesta y azotada el viento con cerca de 100 millas de costa significa que siempre existe el peligro de que la gente del lugar, o cualquier visitante, pueda terminar, de una u otra manera, en el mar. Si se diese el caso de que una persona desaparece en las aguas que rodean a la isla, o se sospecha que alguien se está ahogando, entonces el Equipo de Búsqueda y Salvamento Submarino de la Isla de Man entra en acción.

El Equipo de Búsqueda, que es una organización benéfica registrada, se creó tras la trágica muerte del joven de 19 años Joshua Caley, desaparecido en la Nochevieja del año 2015. Joshua, un estudiante de matemáticas de la Universidad de Manchester, había vuelto a casa en la Isla de Man para celebrar la navidad con su familia. Sin embargo, en la noche de Fin de Año salió con sus amigos y fue captado por las cámaras de seguridad cayendo en Ramsey Harbour. Aunque los servicios de guardacostas y emergencia iniciaron una búsqueda general de la zona de costa, en aquel momento la Isla de Man no tenía una unidad de búsqueda y salvamento para rastrear la zona marítima.

"Todo el mundo piensa que el gobierno tiene un equipo de buzos para rastrear el mar en caso de que sea necesario, pero ese no es el caso[en la Isla de Man]", dice la secretaria de la organización benéfica, Michelle Haywood, que también dirige Discover Diving, el único centro de buceo de la isla. Hubo algunos equipos de búsqueda submarina que formaban parte del servicio de bomberos, pero desaparecieron hace algún tiempo. Frustrados por no contar con un mecanismo formal que movilizara y gestionara las búsquedas submarinas, Michelle y otros buceadores de la isla decidieron formar un equipo de búsqueda y salvamento submarino.

Reclutados entre parte de la Defensa Civil o la policía de la Isla de Man, los buceadores, que rondan los 30 años aunque cuentan con edades que van desde los 20 hasta los 50, tienen la cualificación y el equipo necesario para trabajar en lagos, estanques, ríos, canteras, y alrededor de la costa de la Isla de Man y sus aguas territoriales. "Algunos de nuestros miembros cuentan con equipo que les permitiría sumergirse hasta 80 o 100 metros de profundidad, cuando un buzo normal suele detenerse en los 30 metros", explica Michelle. "Entendemos las mareas y las zonas, y podemos acceder a lugares del paisaje submarino a los que supongo que otros buzos no pueden llegar."

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Amigos de buceo

El equipo de buceo está formado por buceadores altamente cualificados y de aquellos que bucean, o han buceado, con carácter profesional. Por ejemplo, el presidente Sean O'Connell trabajó como buzo comercial de costa durante nueve años, y también fue oficial de la policía de Dublín durante 16 años, cinco de los cuales fueron a tiempo completo en el equipo de buceo de la policía, donde estuvo involucrado en más de 90 búsquedas de personas desaparecidas al año. "He buscado gente por suicidios, víctimas de asesinatos, y ahogados accidentales; fuese lo que fuese, yo lo busqué", decía.

"Y, tal y como pueden imaginar, he estado en la mayoría de los escenarios líquidos, ríos con visibilidad cero, canales, lagos, mares, alcantarillas. He perdido la cuenta de la cantidad de cadáveres que he recuperado del agua". Sean, que ha vivido en la isla durante 18 años, añade: "después de trabajar en el departamento de búsqueda y recuperación de la policía, sé lo importante que es para una familia encontrar los restos de los seres queridos para que tengan alguien a quien llorar y enterrar".

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A veces, el equipo sale en barcos dotados de sonar para recuperar embarcaciones hundidas o, como sucedió recientemente, rescatar equipos de pesca por valor de 20.000£ que se habían hundido. Eso le llevó a los voluntarios más de tres días y cerca de una docena de inmersiones para desenredarlo de las rocas y llevarlo a la superficie. El pescador que lo había perdido, aliviado, hizo una importante aportación benéfica. Otras veces la búsqueda puede ser de lo más trivial. Hace algunos domingos, tres miembros del equipo recuperaron un smartphone que una mujer había perdido en el puerto. Después de 24 horas sumergido en agua de mar, su teléfono volvió a encenderse y ella no dudó en hacer una donación para expresar su gratitud.

Los buceadores cuentan con el apoyo de un equipo de voluntarios que, desde la orilla, ayudan a coordinar las búsquedas, las comunicaciones, el equipo de transporte, o incluso ayudan a preparar tazas de té para dar la bienvenida a los rescatados. Además, no todos los que se ahogan terminan en el fondo, muchos flotan y eventualmente terminarán en la orilla, así que los voluntarios deben estar disponibles para supervisar este escenario. Con la organización ganando presencia en las redes sociales, y también fondos para elevar su perfil, Michelle recibe un gran número de solicitudes de buceadores recreativos que quieren ser de ayuda en las búsquedas. Sin embargo, una cosa es lograr la cualificación para bucear mientras uno está de vacaciones en las aguas de un complejo bañado por el sol, y otra muy diferente es explorar las heladas aguas de la Isla de Man, a menudo con visibilidad reducida, en busca de una persona desaparecida.

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"Alguna gente no tiene la experiencia necesaria o no piensan en las consecuencias", advierte Michelle. "Ciertamente, esto no es para aquellos que han buceado un poco de vacaciones y creen podrían zambullirse. Las aguas alrededor de la Isla de Man pueden ser de las más rápidas, oscuras y frías que se pueden pueden bucear en la zona de las islas británicas. Eso es justo lo que hace que bucear aquí sea genial, pero también lo convierten en un desafío. Y, si tienes que hacer tareas en esas condiciones, eso aumenta los límites de estrés". Sean tiene su propia opinión sobre esto: "buscar restos humanos en el mar, y algunas veces en condiciones difíciles, es completamente diferente a salir y tener una inmersión placentera. Aunque tengas éxito, el resultado es bastante triste".

Generosas donaciones

No hay duda de que el buceo no es un pasatiempo barato. Sin embargo, mientras los voluntarios usan sus propios trajes de neopreno, equipo de respiración y cualquier otra parafernalia de buceo, la organización pone en marcha eventos para recaudar fondos como inmersiones de 24 horas (hay una planificada para este verano), y también busca aportaciones entre el público en general y los negocios de la zona, lo que les permite hacerse con un equipamiento más especializado. Parte del equipo es prestado por Discover Diving. Sin embargo, gracias a la donación de PokerStars en 2016, la organización benéfica pudo comprar cuatro escafandras completas, equipadas con un sistema de comunicación de última generación para permitir a los buceadores comunicarse entre sí debajo del agua, pero también con los miembros el equipo que están en la orilla.

Además de coordinar las búsquedas submarinas, este sistema podría usarse también para informar a la parte del equipo que está en la orilla de que deben despejar la zona si se ha encontrado un cuerpo, tal y como reconoce Sean. "Si vas a llevar un cuerpo hasta la superficie, no quieres que haya ningún miembro de su familia en las inmediaciones, no necesitan verlo, ya que puede ser algo bastante perturbador". En este momento, entre los mayores deseos de la organización está un tráiler en el que almacenar y transportar equipos a los sitios de búsqueda (2.000£), camillas (680£ cada una) para sacar a la gente del agua de forma segura, y un sistema de infrarrojos subacuático (12.000£) para peinar los fondos cuando haya visibilidad cero.

La organización benéfica también necesita un generador para proporcionar energía en lugares aislados, y acaba de encargar maniquíes submarinos que servirán para practicar la maniobras de salvamento. De hecho, el equipo realiza regularmente ejercicios de entrenamiento para recrear las condiciones de los salvamentos reales, por ejemplo, poniéndose gafas de buceo oscurecidas en una piscina para aprender a buscar solo con el tacto. "Es desconcertante, y no es la habilidad más fácil de adquirir", revela Sean.

Aunque Michelle, que ha estado buceando 24 años, dice que realizan algunas "inmersiones de riesgo", ningún miembro del equipo se pone en riesgo entrando en condiciones difíciles o peligrosas. La seguridad es lo más importante. "Cuando alguien está bajo el agua no va a recibir más daño del que ya ha recibido. Por lo tanto, no pondría en riesgo a los buceadores. Mucha gente dirá: "si me pierdo buceando, no envíes a nadie a buscarme, si no he salido a la superficie es que ya estoy muerto, así que no pongas en riesgo a nadie".

Preparados y listos para responder

La Isla de Man, dependiente de la Corona Británica, tiene una modesta población de 84.0000 habitantes, por lo que según Sean es raro que la organización benéfica se despliegue para investigar un posible ahogamiento. Aún así deben estar preparados y listos para actuar en cualquier momento. "No sucede muy a menudo, pero eso no significa que podamos relajarnos y dejar de entrenar", comenta. "Lo último que necesitamos es que un grupo de personas acuda a un ahogamiento y no se sientan cómodos. Si la gente se encuentra en esta situación, el pánico puede surgir de forma rápida porque nadie sabe cómo van a reaccionar en una situación determinada".

Puede sonar a cliché muy manido, pero Sean insiste en que lleva bucear y el mar en la sangre. Después de trabajar como monitor de policía de la ONU en la Bosnia devastada por la guerra a finales de los noventa, fue aceptado para participar en una expedición para explorar el naufragio del Titanic en las profundidades del Océano Atlántico. Esto incluía sumergirse casi dos millas y media durante casi 10 horas junto a dos colegas en un submarino estrecho y sin baño. "Fue fantástico [el viaje, no las condiciones del submarino]", recuerda.

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Para Sean, lo mejor de involucrarse en el Equipo de Búsqueda y Salvamento Submarino de las Isla de Man es la camaradería y el trabajo juntos como equipo. "Todos son muy entusiastas y quieren participar porque ese es el tipo de personas que son. Es algo por la comunidad y eso en sí mismo es positivo". Además, es una organización muy igualitaria, como explica Michelle: "Cuando planificamos las cosas, nadie decide lo que se va a hacer. Todos tienen tanta experiencia que presentan sus sugerencias. Siempre entramos al agua con nuestro plan preferido, el plan A, pero siempre hay un plan B. Es muy divertido trabajar con todos los otros buzos".

Desafortunadamente para la familia de Caley, el cuerpo de Joshua nunca fue recuperado. Para descubrir más sobre este importante trabajo del Equipo de Búsqueda y Salvamento Submarino voluntario de la Isla de Man visita:http://iomunderwatersearchteam.weebly.com/

Si quieres hacer una donación, puedes encontrar la página de donaciones de la organización en:https://www.justgiving.com/underwatersearch-recovery

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