Conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo

Por Juan Manuel Pastor

"Por tanto, os digo: conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo y en cien batallas nunca serás derrotado". Esto lo dijo Sun Tzu en El arte de la guerra hace 2.500 años. El libro del estratega chino es el de cabecera de muchos hombres de negocios y militares. ¿Qué tal si lo aplicamos al poker? Nos quedamos sólo con esta frase y dejamos de lado, por el momento, el resto de enseñanzas del oriental.

Cuando uno se sienta en una mesa debe estar constantemente "anotando". Viendo cómo se comportan el resto de jugadores ante determinadas situaciones. Calculando su forma de actuar ante alguien en un momento dado. Hay que pensar oponente por oponente, considerando, es evidente, su posición y pila de fichas.

Trata de aprender algo sobre tus rivales en cada mano. Recuerda cómo se mueven en una situación clave, para que, cuando aparezca de nuevo, tengas ventaja. Cuando pasas el corte y vuelves al día siguiente, observa cómo está jugando después de tomar un descanso. ¿Hay alguna variación? ¿Se muestra más agresivo tras llegar a premios? Al revés, ¿pone el freno y se muta conservador? ¿Le entra miedo a perder? Generalmente, la cabra tira al monte y volverá a su ser; pero ten en cuenta posibles variantes. Todo es parte de la planificación uno por uno, fundamental a la hora de tener éxito en un torneo.

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