Hemos llegado a ese punto donde lo más básico ha quedado ya establecido, con lo que sólo nos queda recapitular todo lo que hemos ido viendo y poner el acento en las cosas que consideramos más importantes.
Lo primero, una vez más, es recordar la norma básica que todos aprendimos desde pequeñitos: en una mano cualquiera tenemos que fijarnos siempre en todos los stacks de los rivales y la posición desde la que juegan. En función de eso podemos hacernos una idea de lo que sería más habitual que alguien jugaría en una posición determinada con un su stack e incluso cerrar un poco más el rango en función del tamaño de su apertura.
Volviendo de nuevo al principio eso puede variar, y de hecho varía mucho, en función del jugador, con lo que de nuevo recordamos la importancia de centrar nuestra atención en la mesa, evitar la televisión, el facebook, el skype, y cualquier cosa que nos distraiga.
De hecho, si estamos jugando en varias mesas y no podemos centrar nuestra atención en todas debemos reducir el número de mesas a un volumen que nos permita prestar atención a la acción e incluso volver a ver manos concretas en el reproductor de manos.
Ya sé que es una perogrullada pero no se puede leer a un desconocido, con lo que para poder tener lecturas más allá de las genéricas debemos prestar atención a nuestros rivales.
Igualmente es necesario evitar la memoria selectiva y la ira y frustración en nuestras notas, no nos valdrá de nada ponerle nota a un rival que nos gana una mano que hemos jugado mal, o que hemos jugado bien y hemos perdido, si nos dedicamos a llamarle mono, burro, o casinero pagador. Las notas tienen que contener información neutra y útil.
Imaginemos que un tipo abre y nos paga una 3bet preflop con dos cartas del mismo palo desconectadas, digamos Q♣3♣ con un stack de 30bb; el flop trae un 3♦J♣K♠ y nos paga la apuesta de continuación de 2/3 del bote; el turn es el A♣ y el rival nos paga el push. Independientemente del resultado de la mano las notas para el rival pueden ser algo como esto: ignora stacks, abre débil y paga 3bet, se compromete con 3 pareja…
En definitiva es un rival contra el que nos va a interesar aislarnos preflop por valor, no le vamos a tirar a poco que ligue con lo que a por él. Una nota de «mono pagador» no nos servirá para nada cuando olvidemos la mano, y cuando volvamos a ver al rival es una información más que interesante, porque por ejemplo no vamos a necesitar unas implícitas terribles para poder pagarle.
Esto nos lleva a volver a recordar cómo el tamaño del stack y el tipo de rival puede hacer que una mano sea jugable o no lo sea en absoluto. Contra rivales muy pasivos va a ser muy difícil sacar valor fuera de posición y sus rangos van a ser relativamente fuertes si nos 3betean, con lo que buscar con ellos manos que necesiten implícitas no va a ser tan buena idea como con el otro rival, que tiene un rango más débil y es mucho más fácil de ordeñar.
Igualmente tenemos que tener en cuenta con qué manos continúan o no continúan los rivales y cómo reaccionan a las resubidas cuando estemos jugando draws contra ellos. Si nos interesa o no resubir de semifarol, si nos interesa pagar, o si nos interesa tirarnos dependerá de lo que sepamos del rival, de nuestras odds y de la fold equity que podamos considerar.
Contra un rival muy agresivo puede interesarnos jugar al call una calle y considerar después nuestras opciones mientras que a un rival débil con posición nos puede interesar resubir en flop para intentar tumbar la mano, comprar el turn o meterle otro barril si nos gusta la carta que ha caido.
De nuevo volvemos a otra norma básica muy relacionada con este último comentario.
Nos interesa mucho saber si un rival es agresivo o pasivo. Cuando más agresivo sea un rival, por ejemplo, más cuidado tenemos que tener si no apuesta en una mesa propicia para hacerlo o más inclinados podremos estar a jugar caza faroles ante sus apuestas. Si un rival pasivo nos apuesta fuerte debemos respetar esa apuesta y sólo jugar nuestras mejores manos y abandonar el resto.
Igualmente nos puede interesar tener catalogados a los rivales que juegan de forma ilógica, por ejemplo pagando o apostando fuerte con manos medias y jugando con apuestas pequeñas sus manos más fuertes. O conocer a los rivales que serán capaz de apostarnos el river de farol si no se completan proyectos, o si se completan, en esas ocasiones es posible que checkear el river fuera de posición sea más rentable que apostar de cara. Si el rival es pagador en cambio nos interesa apostar de cara en river y considerar abandonar la mano si nos resube.
Si sabemos que un rival es capaz de pagar una apuesta con tercera pareja y sólo resubirá top pair o mejor nos interesa apostar de cara en river hasta con segunda pareja de mesa.
Todo esto tiene de nuevo que considerarse desde el stack efectivo y la posición, debemos tener claro que los rangos del personal van a ser más cerrados cuanto más corto sea su stack y más temprana su posición, conocer a los rivales que no respetan estas normas, como ya hemos dicho será muy rentable para nosotros.
Además, tenemos que tener en cuenta cuándo jugamos estas manos.
Imaginemos un rival que abre bastantes manos con un stack profundo y sólo continúa con las mejores, si tenemos AQ o KQ en el botón, por ejemplo, pagar puede ser una idea terrible ya que nos vamos a ver en situaciones donde nos será complicado sacar valor cuando liguemos y nos podremos estampar contra sus manos más fuertes si el flop nos favorece, una 3bet y acabar la mano ahí será siempre mucho más interesante que especular con nuestro stack.
Si el rival es débil de rango y los stacks son más cortos nos puede interesar empujar todas nuestras fichas al centro, o si el stack es profundo nos puede interesar simplemente pagar, le podremos robar más botes flotando, le sacaremos más valor a sus ases peores por ejemplo y tendremos la capacidad de controlar el bote si la situación no nos compensa.
Porque tenemos que recordar que aunque las lecturas específicas son mucho más válidas tener subrayados los apuntes, y contar con planes generales según el tipo de rival nos va ayudar mucho a la hora de desarrollar un juego más sólido.
Volver arriba