Por Juan Manuel Pastor
¿Qué son los tells? Una definición bastante aproximada sería: «Pistas que nos da el rival acerca de la entidad de sus cartas». Es una de las claves que distingue a los grandes de los pequeños, a ganadores de perdedores, a los que llevan un brazalete de los que llevan una pulsera de cuero: la capacidad de saber qué naipes tiene tu rival. Y cuando digo qué cartas no me refiero a conocer con precisión matemática si calza un 6-7, A-J o Q-10, sino a la fortaleza o debilidad de su mano, a si está o no intentando tirarse un farol, a si ese gesto particular lo hace siempre que tiene un «monstruo», a si su nerviosismo es producto de una mentira o, al revés, de que tiene las nuts.
Hay una gran cantidad de artículos y libros sobre este asunto. Es bien cierto que no hay un modus operandi común entre las personas para poder distinguir lo qué llevan. Depende de situaciones y de individuos. No existe una regla universal: «Cuando alguien hace esto, entonces es que…». El que hace aseveraciones de este tipo o es un fantasma o un descerebrado. El radar detector de tells hay que activarlo y aplicarlo por comparación de experiencias y comportamientos. Hay que ser tremendamente observador en una mesa: el mayor error de la gente es no estar atentos cuando no están implicados en la jugada. De este modo, podremos estudiar qué hace un rival en cada momento y si es posible determinar una pauta para ese individuo. La atención y la observación son las claves.
Debemos convertirnos en una suerte de polígrafo (el famoso detector de mentiras), que no es más un aparatejo que mensura una serie de variables orgánicas, generalmente presión arterial, ritmo cardíaco, sudoración y tasa respiratoria. Se basa en la teoría de que las respuestas fisiológicas de una persona se alteran cuando miente.
Nosotros no somos una máquina y no podemos medir, mas si observar. Una buena práctica que se puede hacer es transformarse en una suerte de detector de mentiras. Yo llamo a este juego La maquina de la verdad -y sin Julián Lago-. Es como sigue:
– Elabora una lista de preguntas muy simples (alrededor de 10) tales como: «Cómo te llamas» o «Tienes perro» o «Llevas puesto un pantalón rojo».
– Siéntate enfrente del interrogado, estate atento a su todos sus gestos, a la expresión de sus ojos, a todo, y dile que sea sincero y que sólo debe contestar «sí» o «no», tipo referéndum.
– Ahora confecciona otras 10 cuestiones, pero más complejas, que no se puedan responder con un «sí» o «no».
– Del mismo modo que el anterior, pídele que no mienta.
– Llega el momento: elabora otras 10 preguntas, cinco simples y cinco complejas y dile que mienta una vez por cada bloque de cinco.
– El juego es descubrir las mentiras. No hay una regla estricta sobre qué es lo que nos va a indicar esto, pero sin querer va a hacer algo distinto que notaremos en la cara, en los ojos o algún otro gesto.
La finalidad de este juego es sacar la pauta, establecer lo que hace un individuo cuando dice la verdad, para percibir cualquier cambio que nos dé pistas sobre algo anormal. Esto mismo es lo que tenemos que trasladar a las mesas de juego. Hay que tener siempre en cuenta que los tells varían en cada jugador, de tal modo que sólo con una observación minuciosa se pueden extraer informaciones acerca de cuándo alguien intenta engañarnos para bien o para mal.
Juan Manuel Pastor, miembro del Equipo PokerStars Pro