Los nuevos jugadores de poker suelen preferir las partidas de mesa larga (nueve jugadores) o, como mucho, las de seis jugadores en vez del poker heads-up, cara a cara. Y hay unos cuantos motivos lógicos por lo que esto pasa.
La razón más simple y obvia es que en el heads-up, ¡no tienes dónde esconderte!
En el poker heads-up, sea en las partidas de cash o en los torneos, ambos jugadores tienen que estar atentos y tomar decisiones importantes —a menudo, varias veces— en cada mano.
En una partida con mesa larga, es probable que ‘foldees’ en la mayoría de tus manos, incluso aunque juegues más o menos “a lo loco” y veas el flop a menudo.
Entre esas manos que foldeas hay unas cuantas que implican lo que básicamente son decisiones simples y triviales. Estás bajo presión y tienes que hacer algo antes del flop, miras hacia abajo y ves 8♠3♦. Pues nada, tiras las cartas al montón y esperas pacientemente durante un minuto o dos a que llegue la siguiente mano.
En el heads-up, no cabe eso de esperar a la siguiente mano. Es como en un combate de boxeo, o tu “cara” o su “cara” (sí, es un chiste). Siempre tienes que actuar, ya sea jugando una mano o recibiendo otra. Y siempre tienes que estar preparado para esquivar los golpes del rival a la vez que lanzas los tuyos.
Cuando juegas heads-up, puede que a veces, después de pensarlo durante unos segundos, te deshagas de un 8-3 de distinto palo o basura por el estilo antes del flop. Pero la mayor parte del tiempo, las decisiones, incluso con cartas más bien malas, van a ser un poco más complejas. O mucho más.
Como es lógico, los jugadores nuevos que acaban de aprender poker prefieren no tener que tomar tantas decisiones todo el rato. Tener algún momento de calma para ver al resto de jugadores, para pillar información y estrategia, o simplemente para tranquilizarte y respirar, puede ser tremendamente útil.
El poker heads-up es mucho más estresante que el de mesa larga. Además, el heads-up requiere un planteamiento estratégico diferente al que se suele utilizar contra varios rivales.
¿Qué es el heads-up? Muchos dirían que es un juego totalmente distinto.
A continuación, te damos algunos consejos sobre heads-up, incluidos algunos sobre cómo ganar, que te presentamos de manera rápida en cinco puntos importantes que explican en qué manera jugar heads-up es diferente a hacerlo en una mesa contra múltiples adversarios.
1. Heads-up: Elección de la mano inicial
A menudo, una de las primeras cosas que aprenden los jugadores de poker es la importancia de la elección de la mano inicial. Normalmente quieres jugar con manos fuertes, con las débiles no tanto. Siempre quieres jugar A-A, K-K, Q-Q, y A-K, y también otros ases altos, reyes altos, parejas altas y medias (y a veces bajas), y otras buenas salidas como cartas consecutivas del mismo palo.
Para llegar a jugar con manos que no entran en estas categorías, se necesitan motivos extra. Lo más habitual es que retires esas malas manos iniciales y te evites los problemas que suelen causar.
Cuando aprendes a jugar heads-up, tienes que ajustar tu rango de manos iniciales aceptables. Tienes que jugar con más tipos de manos que con las que lo harías normalmente. Manos como A♦3♣ o K♠8♥ que parecen marginales en muchas situaciones de mesas largas, no solo merece la pena jugarlas en heads-up, sino que incluso vale la pena subir y meter presión a tu adversario con ellas.
Esta diferencia viene marcada por las probabilidades. Contra otras ocho manos al azar, K♠8♥ tiene posibilidades de ser peor que varias de ellas. Contra solo otra mano al azar, tiene posibilidades de ser mejor.
En algunas situaciones de heads-up, por ejemplo, contra rivales pasivos o débiles, puede que incluso quieras jugar prácticamente el 100% de tus manos. En la mayoría de casos, el porcentaje será menor, quizás alrededor de un 70-75% si estás en el botón y un poco menos si no lo estás (más abajo hablamos de la posición). En cualquier caso, está muy por encima del 15-20% de manos que jugarías en una partida de mesa larga.
Debes tener en cuenta también que, cuando juegas heads-up, jugarás las ciegas en cada mano. Foldear muchas manos te costará mucho más que en una partida de mesa larga.
2. Heads-up poker: Fortaleza de mano absoluta vs. fortaleza de mano relativa
Las probabilidades no afectan solamente a cómo se valora tu mano antes del flop, sino también después.
En una partida de mesa larga, llegar al river con tan solo un as alto o una pareja puede que no sea una situación demasiado ventajosa.
Si tienes J♠10♠ y la mesa muestra K♣2♠Q♥4♠10♣, probablemente que tu pareja de dieces no sea una maravilla. Hay posibilidades de escalera y color y dos cartas en la mesa más altas. Dependiendo de cómo fueran las cosas y de los jugadores que hubiera, podrías estar bastante seguro de que tu mano no fuera a ser la mejor.
En heads-up, sin embargo, esa pareja de dieces bien puede ganar. Con todo, podría ser que tu rival te destrozase igualmente, pero las probabilidades de que eso ocurra en esta situación son menores que en una partida de mesa larga.
Tener un as alto o un rey alto en el river no es que sea lo mejor en cuanto a fortaleza absoluta de la mano. En cambio, en heads-up, llevar esas cartas puede conllevar una fortaleza de mano relativa en determinadas situaciones como, por ejemplo, si las apuestas han sido suaves y/o tu rival no parece estar interesado en pelearse contigo por el bote.
La cuestión es que, igual que no vas a estar esperando a que te vengan ases y reyes para ir a por el bote en heads-up, tampoco deberías estar esperando a formar parejas, escaleras o color para apostar o subir después del flop.
3. Heads-up: Posición
Algunos jugadores de Hold’em nuevos no conocen cómo funcionan las ciegas y el botón cuando juegan heads-up. Incluso algunos veteranos que juegan sobre todo en torneos se confunden a veces, ya que es relativamente raro que lleguen a jugar heads-up.
¿Cómo funcionan las ciegas en heads-up? Los jugadores están en el botón por turnos, cambiando de uno a otro en cada mano. Según las normas del heads-up, el botón paga la ciega pequeña, y el otro jugador paga la ciega grande. Antes del flop, el botón/ciega pequeña actúa primero. Luego, después del flop, la ciega grande actúa primero y el botón/ciega pequeña lo hace último en cada ronda de apuestas.
Es fácil ver por qué esto causa confusión, ya que, después del flop, en una partida de mesa larga, la ciega pequeña actúa antes que la ciega grande.
En lo que se refiere a estrategia de heads-up poker, la posición es de gran importancia. En heads-up, es como una cuestión de “o una cosa u otra” o de “blanco o negro”: o tienes la posición o no la tienes. En una partida de mesa larga con múltiples jugadores, puedes estar en posición respecto a algunos y sin posición respecto a otros.
Saber cómo presionar a los rivales cuando estás en posición y cómo controlar el bote y no volverte vulnerable cuando no lo estás es importante en todas las formas del poker. Pero esas fortalezas (o debilidades) se magnifican cuando juegas heads-up, ya que tu posición cambia en cada mano.
4. Heads up: Tamaño del stack
Da igual qué tipo de juego sea, siempre vas a querer saber cuántas fichas tienes y cuántas tienen tus oponentes. Cuando juegas heads-up, es todavía más crucial saber con cuánto juega tu rival.
Por fortuna, es todavía más fácil llevar la cuenta de las fichas que tiene tu rival cuando juegas heads-up. Si sabes cuántas fichas hay en juego, solo tienes que contar tus propias fichas para averiguar cuántas tiene tu rival. Si hay 100.000 fichas en juego y, de ellas, tú tienes 45.000, sabes que tu oponente tiene 55.000 y una ligera ventaja.
Cuando se juega heads-up, saber quién tiene más fichas antes de empezar una mano puede afectar a la estrategia empleada en gran medida. En una partida de cash, el jugador con el mayor stack puede reventar al que tiene menos. En un torneo, el stack grande puede ganar el torneo en la siguiente mano (y no puede perderlo).
Darse cuenta de que un jugador se ha quedado con un stack muy bajo también es fundamental. Cuando a un jugador le quedan solo unas pocas ciegas o un porcentaje pequeño del total de fichas, los all-in antes del flop son más habituales, lo cual afecta a la elección de la mano inicial. Es posible que, en ese caso, empieces a jugar menos manos, aunque tengas el stack grande, ya que sabes que el all-in va a llegar enseguida.
5. Heads up poker: Agresividad vs. pasividad
Dicen que el poker es un juego que descubre muchas cosas sobre el carácter de una persona. Su faceta de “no hay escapatoria” hace que esta observación sea todavía más relevante en heads-up.
En una partida de mesa larga, se puede jugar con un estilo “pasivo” y ganar. Puedes ver y foldear o no apostar y subir mucho o nada y, aun así, en algunas partidas, podrías ir avanzando.
Esa no es la manera de ganar en heads-up. La mejor estrategia para heads-up es jugar con un estilo “agresivo” que implica apostar y subir más de lo que lo harías normalmente. Eso no quiere decir que te tengas que volver loco en cada mano, pero si nunca metes presión a tu adversario, te resultará muy difícil conseguir sus fichas.
A efectos prácticos, jugar de manera agresiva en heads-up significa subir abiertamente y no titubear antes del flop cuando estás en el botón. Significa seguir apostando de manera habitual a partir de ahí. Significa valorar más el hecho de apostar, ir más de farol y, en general, promover más acción de lo que normalmente harías.
Hasta puede que te encuentres con que, en el heads-up, te cambia bastante el “carácter”, puesto que pasas de un estilo precavido y selectivo a un estilo de juego más activo y en apariencia más social.
Y eso es bueno. Cuando juegues heads-up, deberías ser un jugador de poker distinto al que eres cuando juegas en una mesa larga.
Porque, en realidad, a decir verdad, el heads-up es un juego distinto.
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