La mesa final del Main Event del EPT Monte Carlo 2026 ya está servida. Ocho jugadores siguen en pie en la Salle des Étoiles, con perfiles muy distintos, historias potentes y un premio de 825.000 € esperando al campeón.
Entre ellos aparece, por supuesto, Raúl Mestre, que vuelve a una mesa final de un Main Event del EPT casi quince años después y lo hace, además, como una de las grandes esperanzas españolas de esta edición.
Estos son los perfiles de los ocho finalistas.
Asiento 1: Jose Malpelli (Francia) — 2.300.000
52 años, Bastia (Francia), clasificado en PokerStars
Jose Malpelli llega a esta mesa final tras clasificarse en PokerStars.fr por apenas 250 €. Jugador recreacional, regresó hace muy poco al poker en vivo después de varios años alejado del juego.
El francés reconoce que en el pasado jugaba mucho más, pero decidió parar durante una larga etapa antes de volver a finales de 2025, cuando retomó la actividad con una visita a Sanremo y después al PokerStars Open de Cannes, donde incluso logró entrar en premios.
Natural de Bastia, en la región corsa de Haute-Corse, Malpelli trabaja desde hace años en el sector inmobiliario. Su jornada del Día 5 terminó de la mejor manera posible, eliminando al estadounidense Jason Wheeler con reyes contra nueves.
Asiento 2: Bernhard Binder (Austria) — 7.200.000
27 años, Viena
Bernhard Binder es, sin discusión, uno de los nombres más calientes del poker europeo actual. Hace menos de un año, su compatriota Mario Mosböck ya lo señalaba como uno de los grandes talentos emergentes del circuito. Viendo lo que ha pasado desde entonces, se quedó corto.
En diciembre ganó 10 millones de dólares y su primer brazalete de las WSOP, y en marzo añadió otro premio millonario en Corea del Sur. Ahora se presenta en su primera mesa final de un Main Event del EPT como líder en fichas y, probablemente, como uno de los grandes favoritos.
El austríaco, nacido en Oberpullendorf, cerca de la frontera con Hungría, aprendió a jugar en partidas caseras con amigos y hoy comparte vida en Viena con el profesional Samuel Mullur, uno de sus grandes apoyos e inspiraciones.
Le falta una gran pieza en el currículum. Y lo sabe. De hecho, Binder lo dice sin rodeos: este título significaría algo especial porque es, según él mismo, “el único gran título” que todavía no tiene.
Asiento 3: Roman Stoica (Moldavia) — 3.200.000
31 años, nacido en San Petersburgo, representa a Moldavia
Roman Stoica lleva tiempo dando pasos en la dirección correcta dentro del circuito. El año pasado fue 16.º en Malta y en diciembre terminó 27.º en el EPT Praga. Ahora, por fin, se ha plantado en la primera mesa final de un Main Event del EPT de su carrera.
Aunque nació en San Petersburgo, Stoica también posee pasaporte moldavo y compite bajo esa bandera, lo que le da la posibilidad de convertirse en el primer campeón de Moldavia en un Main Event del EPT.
Su carrera en torneos comenzó en Sochi, jugando eventos de buy-in bajo, y desde la parada de Chipre 2024 se ha convertido en un habitual del circuito. Es, sobre todo, jugador de vivo y ya supera los 1,6 millones de dólares en ganancias presenciales.
Su mayor premio hasta la fecha llegó en EPT Barcelona 2025, cuando ganó el Mystery Bounty de 3.250 € por más de 360.000 €.
Asiento 4: Samuel Ju (Alemania) — 4.000.000
42 años, Berlín
Empresario, inversor en startups y también jugador de poker de alto nivel. Samuel Ju descubrió la pasión por este juego hace solo unos años, atraído por su componente estratégico y competitivo, y desde mediados de 2022 ha acumulado más de 3,8 millones de dólares en premios en vivo.
Ju es cofundador de una aplicación que mezcla gestión de bankroll, calendario de torneos en vivo y funciones sociales, y que ya cuenta con miles de usuarios. A partir de ahí, ha logrado hacerse un hueco tanto entre los profesionales de la industria como entre la élite alemana del circuito.
Compagina los torneos con otros proyectos empresariales, entre ellos el desarrollo de una aplicación relacionada con la inteligencia artificial. Llega a la mesa final cansado, sí, pero también feliz y muy centrado en lo que tiene delante.
Asiento 5: Longmao Fan (China) — 2.475.000
32 años, de Xi’An, vive en Londres
Longmao Fan nació en China, pero hace ocho años se trasladó a Londres para estudiar y desde entonces vive en Reino Unido. Ha completado un doctorado en ingeniería eléctrica y ahora dirige su propio negocio, centrado en el envío de productos de moda y otros artículos a su país natal.
Ya había rozado una mesa final de Main Event del EPT en Malta el año pasado, aunque entonces reconoce que se sintió algo intimidado en las últimas mesas, donde compartió acción con jugadores como Juan Pardo. Aquella vez, los nervios y varios faroles fallidos lo dejaron fuera en 13.ª posición.
Esta vez se nota distinto. Más tranquilo, más asentado y también más preparado para gestionar la situación. Ha viajado a Monte Carlo con amigos de China, con quienes ha alquilado un apartamento, y llega a esta fase final arropado por los suyos.
Además, 2026 ya le estaba sonriendo antes de este torneo: en abril fue quinto en un Mystery Bounty de 1.000 € en el Irish Open. Pase lo que pase aquí, saldrá de Monte Carlo con el mejor premio de su carrera.
Asiento 6: David Djian (Francia) — 3.625.000
31 años, París
La historia de David Djian tiene ese punto de sueño inesperado que tanto gusta en una mesa final grande. El francés reconoce que ni siquiera tenía previsto jugar este torneo. Había viajado a Monte Carlo para acompañar a un amigo, pero terminó animándose a disputar primero el PokerStars Open y luego el Main Event del EPT.
No entró en premios en el PSO. En el Main Event, en cambio, se ha plantado entre los ocho últimos.
Djian cuenta que siempre ha sido un gran aficionado al poker y que se había prometido a sí mismo jugar un gran torneo en vivo antes de cumplir los 30. Lo logró en Barcelona el año pasado, cuando se clasificó para el Main Event del EPT. Entonces ya le hizo ilusión entrar en premios, pero esta vez ha ido muchísimo más lejos.
Sigue todas las retransmisiones de PokerStars France y ahora será él quien se siente en una mesa en la que antes solo se imaginaba. Y además lo hará con su mujer en el rail, acompañada por su hija, que apenas tiene unos meses.
Asiento 7: Oshri Lahmani (Israel) — 2.950.000
31 años, Jerusalén
Con más de 1,1 millones de dólares ganados en torneos, Oshri Lahmani es un nombre muy experimentado dentro del circuito en vivo. El israelí juega profesionalmente y alterna el poker en vivo con el online, aunque reconoce que también dedica mucho tiempo al PLO.
Hace tres años ya estuvo cerca de alcanzar una mesa final de Main Event del EPT en Barcelona, donde cayó en 13.ª posición. Ahora vuelve a tener una oportunidad de pelear por un trofeo que, para él, tiene un valor muy especial.
De hecho, Lahmani lo tiene claro: algunos amigos le han dicho que ganar un EPT es “lo segundo más importante” después de un brazalete, pero él no lo ve así. Para él, el trofeo del EPT pesa todavía más.
No parece especialmente alterado por la presión. Dice estar tranquilo, tomándoselo con calma. Mientras tanto, sigue recibiendo el apoyo de amigos y compatriotas, muchos de ellos pendientes del stream desde Bulgaria, donde estos días se disputa un campeonato israelí de poker.
Cuando no está jugando, reparte el tiempo principalmente entre su mujer y sus dos hijos.
Asiento 8: Raúl Mestre (España) — 4.525.000
44 años, Valencia, embajador de PokerStars
Hablar de Raúl Mestre es hablar de una de las figuras más influyentes de la historia del poker español. Fundador de EducaPoker, una de las primeras grandes escuelas de poker de Europa, Mestre lleva años siendo una referencia dentro del juego y también fuera de él, como formador y como impulsor de varias generaciones de jugadores.
EducaPoker sigue en pie 17 años después de su nacimiento. Y Raúl, también. Porque esta mesa final confirma precisamente eso: que sigue teniendo nivel de sobra para competir arriba.
Su irrupción en el circuito llegó en los primeros años del EPT. Alcanzó su primera mesa final en Praga 2008 y, tres años después, fue cuarto en Barcelona, en lo que todavía sigue siendo el mayor premio en torneos de su carrera. Después se alejó durante bastante tiempo de la primera línea del vivo, centrado en su familia, en sus negocios y en el cash online.
Ahora, de vuelta a las mesas y ya con el parche de Team PokerStars, ha demostrado que sigue plenamente capacitado para pelear por cosas grandes.
El propio Raúl reconoce que hoy vive el juego de otra manera. Antes estaba mucho más pendiente de los resultados. Ahora intenta enfocarse en tomar la mejor decisión posible en cada spot y encontrar ahí la verdadera recompensa.
Eso no significa que no quiera ganar. Todo lo contrario. Dice que sería absolutamente increíble llevarse el título y bromea con sus amigos diciendo que esto ya es casi como su segundo trabajo, porque llevaba muchísimo tiempo sin verse en una situación así.
También reconoce que ha tenido que adaptarse a algunos cambios desde su regreso, especialmente al shot clock, una herramienta que no existía en sus primeras experiencias en el circuito y que, en su opinión, mejora mucho la experiencia de juego para todos.