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¿Deberías Dar Propina a tu Crupier de Blackjack?

8 julio 2024

Las normas de etiqueta, en cualquier acontecimiento social, tienen una gran importancia y son la carta de presentación de una persona en un determinado ambiente. No podía ser menos en los juegos de mesa de casino. Y, por supuesto, una partida de Blackjack es una ocasión perfecta para demostrar el saber estar de un jugador, tanto con los demás participantes como con los profesionales de la mesa. De entre todas las dudas que aparecen, para cumplir con esta faceta del protocolo, algunas de ellas están relacionadas con el hecho de dar propina al Crupier.   

Y es que, ésta, no es una cuestión cualquiera. Tiene relevancia y puede mostrar un comportamiento fuera de lugar, tanto por pasarse como por quedarse corto. No existen unas normas del casino que expresen, con claridad, cuáles son las reglas a este respecto. En realidad, todo se basa en normas no escritas y en la experiencia de juego de cada uno, así como en el sentido común. Es por ello que PokerStars Casino quiere aportar algo de luz sobre el tema, con esta guía en la que se pretende explicar cuándo y cómo es apropiado dar propina al Crupier; concretamente, durante las partidas de Blackjack; aunque estos consejos suelen ser aplicables para casino y juegos de cartas en general.   

Argumentos a favor de dar propina

Cuando aparece la duda sobre si dar propina al Crupier, hay que tener en cuenta que lo más probable es que no haya unas normas del casino en el que jugamos que regulen este particular. Sin embargo, en los casinos americanos lo más habitual es que estas donaciones sean una parte importante del sueldo de estos profesionales. Por tanto, en tierras estadounidenses, lo más apropiado es dar propina al Crupier.

¿Y en Europa? Aquí ya es más complicado decidirlo. Por tanto, es necesario valorar otro tipo de argumentos. El primero de ellos es la propia voluntad de hacerlo. Sí, así de sencillo. Si el jugador se siente satisfecho o quiere reconocer la tarea del profesional, debería poder dar una muestra de agradecimiento en forma de propina. Por otra parte, esto puede tener una influencia positiva en la mesa de juego y en el ambiente general.

Una partida de Blackjack es apasionante, sin duda; pero está pasión también crea, en ocasiones, una atmósfera un tanto tensa. Recompensar la tarea de estos profesionales puede dar una energía renovada al desarrollo del juego, haciendo más agradable la interacción. Además, tal vez anime a otros jugadores a hacer lo mismo, lo que redundaría positivamente, de nuevo, en este clima.  

Argumentos en contra de dar propina

Siendo sinceros, dar propina al Crupier no va a repercutir positivamente en el resultado de las partidas del jugador. Lógicamente, las manos no van a ser mejores ni se van a variar las reglas para que gane. Cuando las propinas no son obligatorias (y no lo suelen ser), se dedica una parte del presupuesto (“Bankroll”) a una acción que no es, propiamente, del juego ni puede procurar más ingresos; otorgar estas gratificaciones implica reducir el capital del usuario.   

También están las costumbres particulares de cada región o casino en los juegos de cartas. Si no es habitual y nadie lo está haciendo, dar propina al Crupier podría ser considerado como un comportamiento fuera de lugar. Especialmente, si se produce interrumpiendo algún momento crucial del desarrollo del juego. De nuevo, no hay normas del casino para estas situaciones; tan sólo el conocimiento de las reglas de etiqueta y la experiencia de juego del participante.  

Lo cierto es que, en general, más allá de la poca productividad (en sentido estricto) que tiene dar propina al Crupier, y el hecho de poder interrumpir una fase de la partida del Blackjack, no existen muchos argumentos en contra que sean, realmente, de peso. Es, más bien, una decisión muy personal.   

¿Cuándo dar propina al Crupier?

Volviendo al tema de la oportunidad (o inoportunidad) para completar esta acción de recompensa, lo más importante es no elegir un momento inadecuado. ¿Suena lógico, verdad? Pues, no por ello, es menos relevante. Si el jugador gana una mano y se encuentra muy feliz por ello, podría tener la tentación de interrumpir el reparto de la siguiente mano para dar propina al Crupier, o confundirlo con la apuesta inicial realizada. Incluso, cortar la conversación del profesional con otros jugadores en la partida de Blackjack.  

Todas estas circunstancias afectarían negativamente al ambiente de la mesa y molestaría a todas las partes (incluso, al propio Crupier, a pesar de la buena intención). En cambio, existen momentos mucho más adecuados para hacerlo en el casino, con los juegos de cartas. Por ejemplo, cuando este profesional se retira para dejar su espacio a un nuevo Crupier; habitualmente, con motivo de los horarios laborales establecidos.

En este cambio de turno, no se interrumpen las partidas de Blackjack y se premia la tarea realizada durante el tiempo anterior, independientemente de los resultados. Si, además, el profesional entrante observa esta conducta, entenderá que el ambiente es más agradable y motivador, lo que puede facilitar su desempeño. Una vez más, ésto no afectará en las manos o en las reglas, pero si creará una atmósfera más plácida.    

¿Cómo dar propina al Crupier?

En las reglas de la etiqueta, la prudencia es un elemento básico; pero, también, lo es la naturalidad. Los comportamientos artificiosos o demasiado llamativos están mal vistos en las convenciones sociales en general. Lo mejor es actuar de una forma sencilla, sin dar una elevada importancia al hecho; pero dejando claro qué es lo que se está haciendo y porqué. Un simple gesto de hacer llegar la ficha (o las fichas) y una frase sencilla pero clara, como “Gracias por su profesionalidad”, es más que suficiente.

Eso sí, debe quedar claro qué significa esta acción, para no confundir con las apuestas que se realizan en el Blackjack antes de cada mano. Otra de las posibilidades es, simplemente, dejar una ficha cuando el jugador abandona la mesa del casino. En los juegos de cartas (o, incluso, en la Ruleta), esta acción suele representar la intención de dar propina al Crupier; aunque no es tan explícita, ni implica una interacción que podría ser mucho más natural y considerada.  

Consejos prácticos para dar propina

Una vez más, hay que apelar a la naturalidad y el sentido común. A veces, es más relevante lo que no se debe hacer que lo que sí. Por ejemplo, lanzar una ficha, ostentosamente, al Crupier puede resultar vulgar. Una ficha de pequeño importe, otorgada de forma desconsiderada, es más un agravio que una muestra de reconocimiento. Eso no significa que no se puedan dar cantidades modestas; pero es la forma de realizarlo lo que marca la diferencia.

Otro de los métodos que se han popularizado es el de hacer una “apuesta por el Crupier”; es decir, que parte de la ganancia, en caso de acierto o victoria, será para este profesional. Lo cierto es que es una fórmula muy orgánica de dar la gratificación; pero es un poco menos apropiada en el caso del Blackjack, en el que se juega directamente contra él. Aún así, podría utilizarse.