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La Historia de Richard Marcus: de Estafador a Consultor en Casinos

8 mayo 2024

Hablar de Richard Marcus es contar la historia de uno de los estafadores más temidos de todos los casinos del mundo.

Durante más de cinco años, Marcus fue un verdadero dolor de cabeza para los casinos físicos. Se estima que, en su carrera como jugador, ganó más de cinco millones de dólares con trucos muy simples, pero muy eficaces.

el comienzo de su carrera: sus timos en las mesas de bacará

Cualquier jugador tiene como objetivo obtener una gran ganancia, pero, como todo el mundo sabe, solo unos pocos consiguen alcanzar dicho objetivo, ya que la banca siempre es la que acaba ganando a largo plazo.

El resto de jugadores suelen acabar en bancarrota. Richard Marcus no fue menos y, para sanear sus cuentas, decidió invertir los roles y empezar a trabajar como crupier.

Durante este periodo, un grupo de estafadores lo reclutó y, junto a ellos, aprendió algún truco que otro. La primera triquiñuela que aprendió en las mesas de bacará fue la del falso barajeo. Con este sencillo truco, que debía hacer en complicidad con un cliente, logró ganar una buena suma de dinero.

Tras pasar varios años perfeccionando sus técnicas, Marcus quiso seguir estafando a los casinos.

Para ello, siguió utilizando trucos simples, pero muy efectivos: Marcus tenía una gran habilidad contando cartas, por lo que podía saber con anticipación qué carta se iba a sacar a continuación, lo que le daba una gran ventaja a la hora de jugar su mano.

La especialidad de la casa: la ruleta

La verdadera especialidad de Richard era hacer trampas jugando a la ruleta. Para ello, ponía en práctica los siguientes trucos:

  • Robarle las fichas a un jugador cercano o al mismo crupier.
  • Colocar fichas o dinero en efectivo en un número ganador o utilizar fichas falsas para retirar las ganancias de jugadores que estuviesen apostando en otras mesas.
  • Colocar sus fichas sobre o debajo de las de otros jugadores para que quedaran cubiertas y poder seguir jugando en caso de ganar o retirarlas en caso de perder.

Estos trucos solo servían en casinos físicos, en una mesa real, pero conllevaban grandes riesgos, ya que era muy fácil que lo descubrieran.

Eran trucos peligrosos y que, a día de hoy, gracias a las tecnologías modernas, serían extremadamente complicados por los controles que hay en las salas de juego, además de por la imposibilidad de realizarlos en los casinos online, que tienen unos niveles de seguridad muy altos y que no permiten pasarse fichas durante una partida entre distintos jugadores.

Marcus consiguió estafar a distintos casinos durante muchísimos años gracias a estos trucos, acumulando una fortuna considerable. Sin embargo, su carrera como estafador acabó con su detención, como suele pasar cuando se elige la vía rápida e ilegal para hacer las cosas.

LA DETENCIÓN Y EL CAMBIO

La vida de Richard Marcus cambió radicalmente después de su detención y de pasar mucho tiempo en prisión.

Pasó del mundo de las estafas al de la consultoría. De hecho, fueron muchos los casinos físicos los que recurrieron a él para descubrir a los timadores que merodeaban por sus salas o a algunos de sus imitadores.

El protagonista de esta historia plasmó parte de su experiencia en distintos libros, para deleite del público.

Los más famosos son:

  • Dirty Poker: The Poker Underworld Exposed. Este libro, publicado en 2006, es una especie de guía para comprender las estrategias de los grandes jugadores de póker.
  • The World’s Greatest Gambling Scams. Publicado en 2007.
  • American Roulette: How I Turned the Odds Upside Down – My Wild Twenty-Five-Year Ride Ripping Off the World’s Casinos. Este libro es un auténtico éxito de ventas. Fue publicado en 2013 y se centra en los estafadores de los casinos.

Richard Marcus es, a día de hoy, una auténtica leyenda en el mundo de los juegos de azar.

Su historia se ha contado en numerosos libros y películas, además de servir de ejemplo para demostrar que algunas habilidades también se pueden utilizar con fines legales.