Nick Dandolos, el Griego: la Leyenda
Nick Dandolos es uno de esos personajes célebres que, gracias a sus hazañas, ha enriquecido la historia de los juegos de azar del siglo XX.
Desde los años 50, Nick, conocido en el mundo del juego como el Griego por sus orígenes (nació en Rétino, en la isla de Creta, en 1883), ha representado la figura del jugador profesional en todo su esplendor, es decir, aquel que no juega solo por los premios que puede conseguir, sino por todo lo que rodea a las apuestas, las partidas de póker y el resto de juegos.
De hecho, Dandolos decía a menudo: «Juego por el riesgo, ¡no por el dinero!».
SUS ORÍGENES
Tras estudiar en Greek Evangelical, una institución educativa muy prestigiosa a la que acudieron personajes conocidos a nivel mundial, como Aristóteles Onassis, se fue a vivir a Estados Unidos. Fue allí donde surgió su pasión por los juegos de casino. Se trataba de una pasión un poco cara, pero Nick contaba con el dinero que recibía de su familia: su abuelo le enviaba un «regalito» de 150 dólares a la semana. ¡Una cifra bastante alta en aquellos tiempos!
Nick residía en Chicago, pero era muy conocido en Canadá, donde iba a menudo para apostar en las carreras de caballos. Al cabo de unos cuantos años ya era popular en aquel entorno, tanto por las increíbles ganancias que consiguió como por las pérdidas, que también fueron bastante cuantiosas. La leyenda dice que en una de sus visitas a Canadá ganó 500 000 dólares con las apuestas en las carreras de caballos, pero al volver a Chicago lo perdió todo con sus apuestas en juegos de cartas y dados.
PASIÓN CONTRA TALENTO: DANDOLOS VS. MOSS
Las partidas de póker contra adversarios con un talento incuestionable son, quizá, lo más emblemático de los años en los que Nick dedicaba su tiempo a los juegos de azar. El propio Dandolos admitía que se enfrentaba a ellos con más pasión que destreza.
El ingenioso Benny Binion, personaje célebre durante la época de mayor esplendor de Las Vegas, celebró en junio de 1949 una auténtica «maratón» de póker: una partida que duró más de seis meses y que tenía como protagonistas a Dandolos y su pasión por el juego contra el talento de Johnny Moss,primer campeón mundial de este juego.
El evento tuvo lugar en el Casino Flamingo y batió todos los récords de asistencia gracias a las personas que se acercaron hasta allí durante esos meses para ver la partida.
La diferencia entre los dos contrincantes era evidente y, según fuentes oficiales, la partida terminó cuando Nick, agotado y sin un duro, le dijo a su adversario: «Mr Moss, I have to let you go»; la traducción de esta frase sería algo así como «Señor Moss, me temo que tengo que dejar que se vaya».
Una frase que denotaba que las pérdidas de Nick eran cuantiosas; de hecho, aunque no existen cifras oficiales, se estima que fue de entre dos y cuatro millones de dólares, una cantidad que en la actualidad equivaldría a perder 43 millones de dólares.
VÍCTIMA DE UNA ESTAFA
Uno de los peores momentos de la carrera y de la vida de Nick, el Griego, fue la deleznable estafa que sufrió a manos de Ray Ryan, un empresario muy avispado que se dedicaba a la industria del petróleo y al sector inmobiliario.
En aquella partida, en la que jugaron tanto a Lowball como a Gin Rummy, llegó a perder casi 550 000 dólares al ser víctima de una estafa. El cómplice de Ryan se colocó detrás del Griego con unos prismáticos, para ver las cartas, y unos auriculares que le permitían comunicarse con Ryan.
LAS CONSECUENCIAS
Nick se puso en contacto con personas muy conocidas de la mafia de Chicago para intentar vengarse enseguida de Ryan por la estafa cometida. Sin embargo, ni las amenazas ni el intento de secuestro impidieron que Ryan se saliese con la suya y Dandolos acabó detenido junto a los dos mafiosos que le habían ayudado. No tardó mucho en salir de la cárcel gracias a que colaboró en la investigación, pero su declive no había hecho más que empezar.
En la Navidad de 1966, cuando Nick tenía 84 años, la carrera y la vida de uno de los jugadores profesionales más conocidos llegó a su fin tras haber ganado, y también perdido, unos 500 millones de dólares a lo largo de su vida.
REFLEXIÓN FINAL
Si bien es cierto que Dandolos perdió mucho dinero, su pasión por el juego hizo que se convirtiese en leyenda en los mejores casinos del mundo e, incluso, en 1979 entró a formar parte del Poker Hall of Fame (el salón de la fama del póker).
Nick dejó como herencia al mundo del póker, un juego que le apasionaba especialmente, algunos aforismos llenos de sabiduría (que él mismo compartía con los demás durante las partidas) sobre su intensa vida: «He sido muy rico y también muy pobre en 73 ocasiones a lo largo de mi vida.No puedo llegar a describir la emoción que se experimenta cuando esto ocurre».