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El Sistema de Seguimiento del Barajeo en el Blackjack

1 febrero 2024

Entre todos los sistemas para jugar al blackjack, hay uno particularmente fácil de seguir incluso por los novatos en el juego (así como por los grandes apasionados).

Es cierto que su aplicación matemática no es garantía de una gran seguridad, pero en cualquier caso es uno de esos métodos que, usado con precaución, puede ser una buena excusa para conseguir un poco de experiencia en la mesa. Hablamos del sistema de seguimiento del barajeo que, a pesar del nombre, quizás no es lo que estás pensando.

El «corte»

Antes de entrar de lleno en la explicación de este método, hay que sentar una premisa. Este sistema también se llama «sistema de los cortes», lo que podría dar lugar a confusiones. Este «corte» hace referencia a la baraja.

En los juegos de casino, el crupier normalmente pone una carta totalmente opaca en el fondo de la baraja, de modo que cuando se «corta» los jugadores no puedan ver la última carta. Este sistema, conocido por todos los que hayan jugado en una mesa de poker, también se utiliza en el blackjack y la carta del «corte» no solo indica el final de la baraja, sino generalmente también el final de las barajas usadas en el sabot antes de barajar.

Por lo tanto, este sistema es efectivo exactamente en el lapso de tiempo entre la primera mano y el momento en que se llega al «corte» (y se mezclan las cartas).

En qué consiste el sistema de seguimiento del barajeo

La primera regla para aplicar el sistema de seguimiento del barajeo en la mesa de blackjack es… No jugar en la mesa de blackjack. No, no es una paradoja al estilo El Club de la Lucha, es solo que, para empezar a seguir este método, tenemos que quedarnos de pie para observar a los demás jugadores.

De hecho, en realidad la regla cero es que hablamos de jugar en una mesa en vivo, ya que es imposible ponerla en práctica en una mesa online (excepto, por supuesto, con crupieres en vivo).

A continuación, tendremos que prestar atención al juego por un periodo de tiempo que va desde la primera mano hasta que aparece la carta de «corte» en la baraja. En este rango de tiempo, anotaremos una puntuación concreta en todas las posiciones de los jugadores activos en la mesa.

Añadiremos un «+1» a cada posición en la que el jugador gane la mano a la banca y viceversa, un «-1» cuando la pierda (no hace falta anotar las manos que quedan en tablas, pero puedes apuntar un cero si quieres).

Esperamos que llegue la carta del corte y verificamos las puntuaciones de las posiciones:

  • Si la suma total de la posición es cero, no la tenemos en cuenta por ahora
  • Si la suma total de la posición es positiva (es decir, las manos ganadas superan las perdidas), ponemos un «NO» en esa posición
  • Si la suma total de la posición es negativa (es decir, las manos perdidas superan las ganadas), ponemos un «Sí» en esa posición

Un ejemplo práctico

Para simplificarlo todo, vamos a ver un pequeño ejemplo práctico de lo que puede suceder en un «corte». El juego empieza con seis jugadores, por lo que podemos tomar notas sobre todas las posiciones disponibles. En esta simulación, entre la primera mano y la salida de la carta de «corte» han pasado exactamente 12 manos. Este es el resultado:

MANOPOS.1POS.2POS.3POS.4POS.5POS.6
11111-11
21-1-1-1-1-1
31-11-10-1
40-1-1-1-1-1
5-1-11-110
6-1-10001
711-1111
8101011
900-1-11-1
10011011
11-1-1-1-1-1-1
121-10-100
Tot.3-40-510
ResultadoNONONONO

Como podemos ver en este caso, solo hay dos posiciones «favorables» (es decir, han perdido más manos de las que han ganado), que es justo la información que necesitamos saber para poner en marcha el sistema en el siguiente «corte».

Cómo poner en marcha el método de seguimiento del barajeo

Ahora que hemos observado (que en cualquier caso podemos y debemos llevar a cabo de «corte» en «corte» para disponer siempre de nuevos datos), tenemos la información necesaria para poder aplicar el sistema a las apuestas.

Lo que queríamos saber, de hecho, es precisamente cuál de esas posiciones habría resultado «perdedora», sabiendo que en ese caso la probabilidad de tener una cifra positiva (por tanto negativa para nuestra tabla) en el siguiente «corte» sería mayor.

El método consiste en apostar (siempre de pie, dejando jugar a los demás jugadores de la mesa) precisamente a las manos de las posiciones elegidas durante el «corte» siguiente a nuestra observación. En el caso del ejemplo visto, apostar por las manos de las posiciones «2» y «4».

¿De verdad funciona este sistema?

Al igual que todos los sistemas, este tampoco ofrece ninguna garantía de éxito en realidad. De hecho, podríamos decir que desde un punto de vista puramente matemático, no se basa en teorías especialmente válidas (de hecho, sabemos que este tipo de consideraciones sobre retrasos y frecuencias no son muy aplicables en periodos de juego tan cortos).

¿Entonces por qué se utiliza? Pues, en primer lugar, porque es un método extremadamente sencillo que, además, no implica ninguna inversión inicial, e incluso durante su aplicación podemos decidir hacer apuestas muy bajas. Por lo tanto, es ideal para aquellos que están empezando y quieren tratar de entender mejor toda la dinámica del juego.

Pero puede ser un sistema interesante de utilizar, también por el hecho de que nos obliga a prestar una atención extrema al juego de todos los jugadores en la mesa. Crupier incluido. Estudiando todas las jugadas, podríamos así estar siempre en el centro de la acción, acostumbrándonos a comprobar en detalle lo que está sucediendo en la mesa y nuestras siguientes jugadas.

En resumen, tal vez no nos ofrezca grandes ventajas estadísticamente, pero sin duda nos prepara para jugar con más cuidado y responsabilidad que nunca.