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Guía para Aprender las Reglas Básicas del Blackjack   

17 enero 2024

¿Quién no ha oído hablar, alguna vez, del Blackjack? Este juego tiene siglos de antigüedad y se ha convertido en una de las estrellas más brillantes del casino y el casino online; además de haber servido de inspiración para música, cine y literatura. Se trata de un entretenimiento apasionante y uno de los grandes clásicos, por mérito propio, de los juegos de mesa.

Pero, tal vez, nunca hayas jugado antes o tengas poca experiencia. Por eso, en esta guía de PokerStars Casino, queremos darte algunas nociones básicas, aunque muy útiles, para poder adentrarte en el mundo del Blackjack con algunos conocimientos imprescindibles.

Conceptos básicos del Blackjack

Lo primero que hay que saber del Blackjack es el objetivo del juego. Y este no es otro que conseguir una mano con 21 puntos o acercarse el máximo posible, superando a la banca. Para ello, se utiliza la baraja inglesa de 52 cartas; el número de barajas puede variar según la modalidad: en la versión clásica se utilizan 8, mientras que en el Blackjack Americano son 6.

Para conseguir esta meta, será necesario conocer el valor de las diferentes cartas y la dinámica para llegar al preciado 21. Vamos a ver estos puntos con más detenimiento.

Valores numéricos de las cartas

Como ya podréis deducir, la puntuación de la mano se consigue sumando el valor de las cartas. Esta es la forma de llegar a la suma que nos pueda dar la opción de ganar a la banca. Desde el 2 hasta el 10, se hace uso del valor nominal del naipe. En cambio, las figuras (jota, dama y rey) valen 10 cada una.

Y uno de los aspectos distintivos del Blackjack es el As, que puede valer 1 u 11 puntos. Aquí es donde entran en juego otras variables, como la de la “mano fuerte” y “mano suave”, que veremos más adelante.   

¿Cómo se juega?

El sistema de juego es, en sí, bastante sencillo; aunque, cómo jugar al Blackjack puede variar según la modalidad. Vamos a empezar por las reglas más básicas del Blackjack. Lo primero que hacen los jugadores, una vez se han situado en sus posiciones en la mesa, es realizar sus apuestas (que deberán estar, como es lógico, entre la mínima y la máxima). A partir de aquí, cada participante recibirá (tras barajar) dos cartas tapadas, mientras que la banca (en la versión clásica) se hará con una, y se colocarán dos cartas visibles en la mesa.

Con las cartas que hemos recibido, haremos nuestra suma y deberemos decidir si pedimos más cartas o no; siempre con el objetivo de llegar a 21 o acercarnos al máximo, para superar a la banca. Cuando la ronda ha pedido carta o ha decidido no pedir, la banca completará su mano. En caso de empate, la banca ganará a los jugadores.   

Métodos a aplicar en el juego

Como podemos ver, la dinámica, de base, no es nada compleja. Pero el Blackjack online, como el presencial, tiene algunas características y ofrece algunos métodos en los que vamos a entrar a fondo, y que hacen de este juego un entretenimiento aún más excitante por sus opciones durante la partida. 

Diferencia entre cartas duras y blandas

Como ya os hemos adelantado, una de las principales señas de identidad del Blackjack es el hecho de que el As puede valer 1 u 11. Por eso, cuando recibimos las dos cartas iniciales y ninguna de ellas es un As, se conoce como “mano dura”; mientras que, si el As está entre ellas, será una “mano suave”, ya que el valor del As dependerá de lo que más nos interese. Si pedimos más cartas, la mano puede seguir siendo “blanda” o “dura”, según convenga.

Esta peculiaridad del juego no afecta, únicamente, a la libertad del jugador para tomar ciertas decisiones. También influye a las jugadas de la banca, según sea la modalidad. Por ejemplo, en el Blackjack Clásico, deberá pedir con 16 o menos o con un 17 suave; mientras que, en la versión americana, deberá plantarse con un 17 suave. 

¿Cuándo es adecuado plantarse?

Esta es, lógicamente, una decisión muy particular de cada jugador. La carta visible de la banca nos puede dar algunas pistas; especialmente, sabiendo si, según la modalidad, se ve obligado a pedir carta o no. Pero, como regla general, el jugador no debería pedir carta cuando el valor de su mano es de 17 o más. Lo cierto es que las probabilidades pueden jugar en tu contra si decides pedir, ya que es posible que te pases. También es cierto que influye el hecho de tener una “mano dura” o una “mano suave”, ya que podemos jugar con el valor del As para no pasarnos, según sea la siguiente carta que nos repartan.

Siempre busca que la banca se pase

Una vez más, entran en juego las reglas relativas a la banca y el concepto de “mano dura” y “mano blanda”. La banca deberá pedir, obligatoriamente, con 16 puntos o menos. Por tanto, si vemos que su carta descubierta es baja (entre un 4 y un 6) y nosotros tenemos una “mano blanda”, podemos pedir, ya que el valor variable del As nos puede ser beneficioso y forzar que la banca se pase del límite de 21.

¿Cuándo es mejor dividir?

En el casino online también tenemos disponible, como en el Blackjack presencial, la opción de dividir. Esto es, crear dos manos cuando las dos cartas recibidas con iguales o si tienen el mismo valor (por ejemplo, dos figuras). Lo podremos hacer, como máximo, tres veces (hasta 4 manos).

De nuevo, se trata de una decisión personal del jugador. No obstante, puede ser beneficioso cuando tenemos dos 8 o dos Ases. ¿Por qué? Por el significativo porcentaje de cartas que valen 10 puntos, ya que podríamos alcanzar los 18, 19 o 21, que son puntaciones muy interesantes. Con dos 10, en cambio, puede ser más ventajoso ir con una sola mano de 20.   

¿En qué momento es adecuado doblar la apuesta?

Otra opción en el juego del Blackjack es doblar. Consiste en asumir cierto riesgo: con la apuesta ya realizada, y habiendo recibido las dos cartas, podemos conseguir el doble de nuestra apuesta original si sólo recibimos una carta más.

Otra vez, es interesante fijarse en las cartas de la banca. Puede ser beneficioso doblar si tenemos un 11; pero no si la banca tiene un As. Lo mismo ocurre si tenemos un 10; pero tampoco es recomendable si lo tiene la banca o si tiene un As. Y en todos los casos, siempre hay la posibilidad de que la jugada no nos salga bien, evidentemente.