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El Sistema Fitzroy Aplicado al Juego de la Ruleta

22 noviembre 2023

Si hablamos de sistemas para jugar a la ruleta, lo primero que tenemos que aclarar es que no hay sistemas propiamente dichos que aseguren la victoria al jugador.

El sistema Fitzroy no es ninguna excepción, por lo que no puede asegurar la victoria, pero sí es muy útil para aquellos que buscan controlar las apuestas y el presupuesto con precisión, es decir, que buscan un sistema más conservador y con el que no corran muchos riesgos.

¿Cómo surgió el sistema Fitzroy?

Al igual que sucede con otros sistemas para jugar a la ruleta, el sistema Fitzroy también surgió en un momento en el que un jugador experimentado decidió utilizar las matemáticas para intentar controlar, en cierta manera, lo que ocurre en torno a una ruleta. Para conseguirlo suele haber dos formas posibles: una que lo que busca es «predecir» el patrón con el que van apareciendo los números y otra que solo intenta gestionar las apuestas de tal modo que la ventaja de la banca se reduzca o, incluso, desaparezca.

El sistema Fitzroy, al igual que otros muchos que lo precedieron, parte precisamente del supuesto que acabamos de comentar. Pero, en este caso, a diferencia de un sistema como podría ser el de Martingala (que se parece mucho a este) que obliga al jugador a invertir y poner en riesgo cada vez más dinero, el sistema que inventaron los hermanos Rosslyn es muchísimo más prudente.

El conde de Rosslyn (una antigua dinastía escocesa) y su hermano (cuyo segundo nombre era Fitzroy, de ahí el nombre del sistema) intentaron, en pleno siglo XIX, demostrar la eficacia de su método en los casinos europeos de aquella época.

La verdad es que este intento acabó fracasando, tal y como contó el propio conde en su biografía «My gamble with life» (algo así como «mi vida en juego» en español), publicada a finales del siglo XIX después de que este hubiera perdido todas sus posesiones.

¿En qué consiste el sistema Fitzroy?

En la práctica, el sistema Fitzroy es bastante sencillo de utilizar y, como ya hemos comentado antes, bastante conservador. La primera apuesta estará formada por una sola unidad (que dependerá del presupuesto del jugador y de los límites de apuestas de la mesa, como es lógico) y, poco a poco, irá incrementándose en función de si el jugador tiene suerte con sus apuestas o no.

Es evidente que este sistema está pensado solo para apuestas con una probabilidad de un 50 % aproximadamente, es decir, rojo/negro, par/impar y falta/pasa.

Si el jugador gana la primera apuesta, en la siguiente seguirá apostando una sola unidad. Si, por el contrario, pierde, entonces aumentará su apuesta a dos unidades.

No hay que confundir este sistema con la progresión del sistema Martingala, ya que en el sistema Fitzroy solo se aumenta una unidad. Por lo que, si el jugador también pierde la segunda apuesta, en la siguiente apostará 3 unidades, pero si sigue ganando, continuará apostando una sola unidad.

Pros y contras del sistema Fitzroy

Si comparamos el sistema Fitzroy con otros sistemas para jugar a la ruleta online, nos daremos cuenta de que la apuesta máxima de este no será nunca muy elevada y esto resulta muy útil para gestionar bien el presupuesto que el jugador quiere invertir en esa sesión de juego.

La desventaja es que la banca siempre tiene ventaja respecto al jugador (así que es importante elegir una ruleta con un solo cero para evitar que el margen de la banca sea todavía mayor si hay un doble cero en la ruleta). Es cierto que existe la posibilidad de sacar provecho a esos momentos en los que la suerte acompaña al jugador, pero a la larga acabará seguramente perdiendo (aunque con este sistema la pérdida no será muy elevada).

Hay que tener en cuenta que, al ir aumentado solo una unidad cada vez que el jugador pierde, el premio que se obtiene con la victoria nunca podrá compensar todo lo que se ha ido apostando con anterioridad, ya que lo único que se consigue es «limitar» las pérdidas. Por ejemplo, si después de cinco rondas de apuestas al jugador le toca apostar seis unidades y acaba ganando otras seis, el total será de doce unidades ganadas, pero para llegar a ese punto ha tenido que apostar 1+2+3+4+5 (15), por lo que habrá perdido tres unidades de todas formas.

Una posible variante

Existe una posible variante que cambia un poco las reglas de este sistema para evitar que pase lo que comentábamos justo antes: en lugar de aumentar una unidad en las apuestas que van detrás de una pérdida, lo que se hace es aumentar la apuesta de manera que el jugador siempre gane al menos una unidad extra en caso de que la suerte le acompañe.

Por lo tanto, si en la primera apuesta de una unidad pierde, en la segunda apostará 3 unidades para que así haya un margen de beneficio de una unidad. Si esa apuesta también la pierde, entonces la tercera apuesta será de 4 unidades. En ese caso, si gana, habrá un equilibrio entre lo que había apostado y lo que ha ganado, por lo que la siguiente apuesta también tendrá que ser de 4 unidades para que, si vuelve a ganar, obtenga un beneficio de 4 unidades y pueda volver a apostar una única unidad en la siguiente ronda. En caso contrario, si apuesta las 4 unidades y pierde, en la siguiente apuesta tendrá que aumentar hasta 6 unidades (para que siempre haya ese beneficio de una unidad como mínimo).

Esta variante, como resulta evidente, se parece bastante más al sistema Martingala.